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Sombra

Historias con Aaineé: San Martín, padre, amigo y compañero

A unos metros del mausoleo de la familia Álzaga Pérez, donde descansan los restos de Felicitas, se halla la tumba de Remedios de Escalada, la querida esposa del Gral. San Martín.

 

Mausoleo en mármol en donde yace la compañera del Libertador, en el antiguo Cementerio del Norte, hoy Recoleta.

Recordemos que estaba en el Castillo Guerrero -noviembre de 2005- con parte de la casa ambientada en la época del proceso, para la película «Crónicas de una fuga» del director Adrián Gaetano. 

 

¿Por qué seguí escribiendo sobre la vida de Felicitas Guerrero?

Con toda la pasión y amor por esta historia impregnados en mi piel, tras haber influido en mi mente con la magnitud de la vida de Felicitas como nadie lo iba a hacer, al despedirnos frente a la estatua del bombero en Brandsen -que Josefina misma había esculpido- me convocó con estas palabras: “Alejandra, escriba un libro sesudo” y se tocó la sien. Hoy, 20 años después, siento aún un nudo en la garganta…

 

El patio de los callados

Continué mi recorrido un día muy caluroso y húmedo en el Cementerio de la Recoleta. Destiné un buen rato a investigar en los registros de inhumación lugar, fecha y causa de ingreso de Felicitas, su hijo Félix, don Martín de Álzaga y de Enrique Ocampo. Luego de visitar sus tristes tumbas (en donde estuve sacando fotos y escribiendo ideas) me avoqué a recorrer ese interesante espacio.

Mausoleo de la familia Álzaga Pérez, donde están depositados los restos de Felicitas, don Martín y su hijo Félix.

Recoleta: un paseo imperdible

Hacía muchísimo calor y era imposible no sentir el hedor que emanaban algunos sepulcros. A medida que caminaba por las callecitas (sin ningún tipo de mapa ni indicaciones) iba descubriendo tumbas: Mitre, Sarmiento, el panteón de la familia Duarte (donde descansa Evita), el mausoleo de los O`Gorman… nombres y apellidos ilustres aparecían frente a mis sorprendidos ojos. Hasta que llegué al sencillo panteón de los Escalada, con la sepultura de Remedios, la joven esposa del General San Martín, quien falleció bajo el embrujo de la tuberculosis con solo 23 años.

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Don José y Remeditos: un amor a la distancia

Inmediatamente me llamó la atención la privacidad y ternura del mensaje; traté de ponerme imaginariamente entre ellos. A pesar de la diferencia de edad que había entre el general y la joven, esa oración emanaba un reflejo de su tierno y efímero matrimonio.

Remedios, gravemente enferma de tuberculosis, fue trasladada desde Mendoza hacia Buenos Aires con un ataúd detrás. Ya en su tierra natal, una de las patricias argentinas más destacadas,  clamó por su marido hasta su último aliento de vida.

Epitafio que don José mismo ordenó colocar. Dice: “Aquí descansa Remedios de Escalada, esposa y amiga del General San Martín”.

 

Carta de Merceditas de San Martín y Escalada a su difunto padre

Años después, estudiando un documental acerca de los últimos días de San Martín, rescaté una carta escrita por Merceditas, su hija, en la casa ubicada al norte de Francia, cerca del Canal de la Mancha, en donde don José falleció camino a Londres, tratando de escapar de una epidemia.

La misiva, decía:

“Hasta hoy mi suerte había sido feliz, pero acabo de tener el primer y mayor pesar que me podía haber dado el cielo: la muerte de mi amado tatita. El clima de Boulogne-sur-Mer, tan frio, húmedo y poco adecuado a sus años ha precipitado su enfermedad. Bajo otro cielo más benigno, estoy segura, que mis cariños y cuidados hubieran prolongado su existencia que apreciaba más que la mía. El cariño de Mariano y las niñas me harán más llevadera esta pérdida irreparable. El tiempo que todo lo calma suavizará el profundo dolor que hoy siento”. Boulogne-sur-Mer, agosto de 1850.

Don José de San Martín y su hija Mercedes, paseo La Alameda, Mendoza, Argentina.

Reflexión final

¿Qué pensarían estos grandes próceres si hoy se levantarán de sus tumbas y repasaran la historia de la Argentina del siglo XX y lo que va del XXI? Los leo en los comentarios.

Cómo sea, es mi deseo trabajar cada día cultivando la educación, el deporte, las artes y la cultura en las generaciones de jóvenes y niños, pensando en que un mundo mejor es posible…

Este aniversario de fallecimiento del más grande entre los grandes, merece un: ¡Viva la Patria!

Historias con Aaineé: nuestros mejores amigos

Sobre mí

Soy docente, instructora de yoga, lectora de registros akáshicos e intérprete oracular.

Además, soy autora de la saga literaria en cinco tomos «Perdón por ser virtuosa, la vida de Felicitas Guerrero».

Elegí el seudónimo Aaineé en honor a la diosa celta de la inspiración. Significa resplandor en galénico.

Te invito a seguirme:

 

Próxima entrega: jueves 28 de agosto «Custodios del Libertador»

 

 

 

Cochería Alarcón

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