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El video del Holocausto en números y los testimonios de los Testigos de Jehová

Hoy se cumplen 77 años de la liberación por parte de las tropas soviéticas un 27 de enero de 1945 del campo de concentración de AuschwitzBirkenau.

El Holocausto es el régimen que la Alemania nazi había instalado en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial con el propósito de eliminar al pueblo judío y a otras colectividades de la Europa ocupada. A 77 años de aquel aberrante plan, un video de DAIA buscó explicar en números los hechos. Mientras que desde la comunidad de Testigos de Jehová también expresaron las duras condiciones que se les impuso.

En 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Resolución A/RES/60/7, titulada Recordación del Holocausto, estableciendo la fecha del 27 de enero como el Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas del Holocausto, con carácter universal.

La Argentina es el único país latinoamericano miembro pleno de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés) a partir de la suscripción de la Declaración de Estocolmo en el año 2000.

Justamente el presidente Alberto Fernández dijo que «recordar el Holocausto nos duele y nos interpela como humanidad» y destacó que «somos el único país latinoamericano miembro pleno» de la IHRA.

La Alianza es una organización intergubernamental conformada por 35 Estados cuyo objetivo es «luchar contra los actos de antisemitismo, intolerancia y discriminación que puedan conducir a genocidios como los vividos por la humanidad en el siglo XX», y para ello aborda la temática desde una triple perspectiva: educación, rememoración e investigación.

Desde entonces y como parte integral de la política de derechos humanos de la Argentina y de los compromisos asumidos en el marco de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA), cada 27 de enero en la Argentina se realiza el acto conmemorativo.

Holocausto
Holocausto

La DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) difundió un video para recordar la fecha, indicando en números, los hechos, las víctimas, la infraestructura necesaria y los secuestros del régimen de Adolf Hitler entre 1933 y 1945.

Fueron 400 guetos, 1700 campos de trabajo forzado y de concentración, 1600 trenes transportando víctimas hacia la muerte y 7 campos de exterminio en toda Europa, y se llegó a exterminar a 6000 judíos por día en Auschwitz – Birkenau y 7000 personas exterminadas por experimentos médicos a manos de Mengele. Además hubo 1.500.000 niños exterminados, 700 mil personas obligadas a trasladarse en marchas de la Muerte y 334.500 asesinados de otros colectivos, entre los que se incluyen gitanos, homosexuales y Testigos de Jehová.

Fueron 6 millones de judíos masacrados en 74 meses, 81.081 víctimas cada mes, 13.510 vidas robadas cada cinco días, 339 víctimas cada 3 horas y 2 asesinatos cada 70 segundos.

“Los números dimensionan la maldad. Nuestra memoria hace al recuerdo infinito. 27 de enero, Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto”, cierra la producción audiovisual.

Miles de testigos de Jehová entre los millones de víctimas del nazismo

El 27 de enero, el mundo recordará el Día Internacional de Conmemoración del Holocausto, una fecha emblemática para conmemorar a las víctimas del nazismo. El terror asesino nazi fue dirigido contra millones de personas por cuestiones raciales, de nacionalidad, o de ideología política. Sin embargo, hay un hecho menos conocido, entre las víctimas de los nazis estuvieron miles de testigos de Jehová, que sufrieron por su fe cristiana.

Los testigos de Jehová, también conocidos entonces como Estudiantes de la Biblia, fueron “el único grupo en el Tercer Reich que fue perseguido únicamente sobre la base de sus creencias religiosas”, señala el profesor Robert Gerwarth.  El régimen nazi calificó a los Testigos como “enemigos del Estado”, según la historiadora Christine King, debido a “su negativa pública a aceptar el más mínimo elemento del nacional-socialismo que no encajara con su fe y creencias”.

Por motivos religiosos, los Testigos adoptaron una postura políticamente neutral y se negaron a hacer el saludo «Heil Hitler», a participar en actos racistas y violentos, o a unirse al ejército alemán. Además, “en su literatura denunciaron públicamente la maldad del régimen, incluido lo que les estaba pasando a los judíos”, afirmó King.

Los Testigos estuvieron entre los primeros enviados a campos de concentración y se les asignó una identificación exclusiva: el triángulo púrpura. De los aproximadamente 35.000 Testigos en la Europa ocupada por los nazis, más de un tercio sufrió persecución directa. La mayoría fueron arrestados y encarcelados. Cientos de sus hijos fueron llevados a hogares o reformatorios nazis.

Unos 4.200 Testigos fueron enviados a campos de concentración nazis. La destacada autoridad Detlef Garbe escribió: “La intención expresa de los gobernantes nazis era eliminar por completo a los Estudiantes de la Biblia de la historia de Alemania”.  Se calcula que murieron 1.600 Testigos, 370 por ejecución.

Los nazis trataron de quebrantar las convicciones religiosas de los Testigos ofreciéndoles la libertad a cambio de una promesa de obediencia. La Declaración (Erklärung emitida a partir de 1938) requería que el firmante renunciara a su fe, denunciara a otros Testigos a la policía, se sometiera completamente al gobierno nazi y defendiera la “Patria” con arma en mano. Los funcionarios de las prisiones y los campos a menudo usaban la tortura y las privaciones para inducir a los Testigos a firmar. Según Garbe, «un número extremadamente bajo» de Testigos se retractó de su fe.

Un triángulo morado identificaba a los Testigos de Jehová en el Holocausto nazi.

Geneviève de Gaulle, sobrina del general Charles de Gaulle y miembro de la Resistencia francesa, dijo de las prisioneras Testigos del campo de concentración de Ravensbrück: “Algo que admiraba mucho de ellas era que podían haber salido en cualquier momento con tan solo firmar un documento de renuncia a su fe… A la larga, estas mujeres, en apariencia tan débiles y extenuadas, resultaron ser más fuertes que las SS, que tenían poder y todos los medios a su disposición. Ellas tenían una gran resistencia, una fuerza de voluntad que nadie pudo vencer”.

El fracaso de la coerción nazi en el caso de los testigos de Jehová contrasta con la conformidad social generalizada con los objetivos nazis antes y durante el Holocausto. La resistencia no violenta de gente común al racismo, el nacionalismo extremo y la violencia merece una reflexión profunda en este Día Internacional de Conmemoración del Holocausto. Puede encontrar más información sobre los testigos de Jehová durante el Holocausto en jw.org.


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