Propietarios, ocupantes, sueños y gestión del riesgo a desastres, todo un delicado balance del que los mendocinos somos parte, por acción u omisión. Sin embargo, mitigar el riesgo aluvional en el Piedemonte de Luján de Cuyo, implica que muchas familias deban relocalizarse.
Hoy hay cuatro diques, de los cuales tres están en riesgo. Salvo el dique Frías, los restantes, el dique Maure, Papagayos y San Isidro presentan un riesgo que debe ser superado con otras siete obras, de allí radica la importancia del Sistema de Mitigación Aluvional del Pedemonte.
Las obras referidas a las defensas aluvionales en la zona de Chacras de Coria, conocidas anteriormente como Sistema Presa Chacras, hoy se denominan Sistema de Mitigación Aluvional del Piedemonte.
Esto significa trabajar para que toda el agua que precipita sobre el pedemonte, con sentido oeste- este, no transporte aguas al canal Cacique Guaymallén, que es el principal colector aluvional del área Metropolitana, y se genere una retención de agua de 3.500.000 m3 en caso de un aluvión, que proteja la zona metropolitana, y que permita materializar el ordenamiento territorial en el suroeste del piedemonte de Mendoza.

Todos los estudios de base, que aportan el fundamento hidrológico y el diseño necesario para dichas obras, fueron realizados por el Instituto Nacional del Agua (INA), a cargo del Ingeniero Jorge Maza; un profesional de alto nivel, que fue asesor en la recuperación de Santa Fe luego de las inundaciones de 2003. Dicho aporte científico fue entregado a la Dirección de Hidráulica.
El mayor registro de lluvia del que se tienen datos, es de 110mm en una hora, por lo que las presas se calculan para un monto mayor, 162mm/hora, según la precipitación máxima probable (pmp) para el pedemonte mendocino.
A partir de dicho valor, 110mm de pmp, y considerando un tiempo de retorno de 200 años, es decir, la probabilidad de que vuelva a ocurrir un evento extremo en la zona, es que se dimensionan las obras para mitigar la amenaza aluvional.
El Sistema de Mitigación Aluvional del Pedemonte, referido a la Presa Sosa, también incluye un Colector Aluvional, y a la Presa Chacras de Coria, que es parte de un sistema de seguridad de protección urbana, con una línea de defensa para mejorar las presas existentes.
El proyecto original data de 1981, pero se reformuló en 2008 de acuerdo a los avances ingenieriles, por ejemplo, la altura de la presa Sosa fue reducida en tamaño, sin afectar el nivel de seguridad, pudiéndose ajustar conforme a la mejora de las estadísticas disponibles.
La ubicación de la presa Sosa, se decidió a partir de un análisis del perfil topográfico y la disposición de un buen estrato. Hay registros de lluvia, desde 1981 que cuantifica la amenaza aluvional y permite dimensionar el tamaño de la presa, alcanzando más de 30 años de registro estadístico.

En abril, el Director de Hidráulica Ing. David Cangialosi, explicó a los vecinos, que más allá que se haga o no la presa, hay riesgo. «Eso genera mucho dolor y tristeza, sin embargo es necesario que las personas y la comunidad en general aprendamos a gestionar los riesgos a desastres», expresó el funcionario a Diario Luján. Hay 140 lotes, que incluyen 70 viviendas y sus familias, que presentan riesgo aluvional.
Muchos se acercan con ideas originales, sin embargo la geografía del pedemonte, no las hace factibles. «Hay gente que propone que se puede hacer un canal desde el Challao al Río Mendoza, aunque es una obra imposible, por las pendientes que hay que superar debido a las diferencias de altura», dijo el Director de Hidráulica y agregó que «el daño evitado en el proyecto justifica su financiamiento, además de un mínimo nivel de impacto ambiental».
La presa que se ubica en la zona conocida como Loteo Perez Gilloú, es considerada como zona inundable, por lo que los residentes en la zona deben relocalizarse. Además debe despejarse el área correspondiente al canal de salida de la torre de evacuación. Otra zona que debe quedar disponible, es la zona de trabajo por los movimientos de suelo necesarios para la obra, por ello se han enviado notificaciones que indican que la vivienda «se encuentra en riesgo aluvional».
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Hay siete grandes propietarios registrados en Catastro, sin embargo, desde Hidráulica también se hicieron cargo de notificar a los ocupantes, a fin de que todos los afectados por las obras sepan, sea que tengan carácter de propietarios u ocupantes, ya que éstos en general no cuentan con plano de mensura ni escritura.
Las familias afectadas de los loteos Las Fresias, Altas Torres, Aire de Montaña, Valle de las Vertientes y Flor del Desierto, fueron notificadas sobre tres aspectos:
- que están en riesgo aluvional (como todas las familias del Pedemonte desde el Challao al Río Mendoza),
- que las viviendas construidas y las urbanizaciones no están aprobadas por la Dirección de Hidráulica,
- que la ley 9234 de diciembre de 2018 permite la intervención de dicha Dirección en la zona, habilitando la expropiación, a fin de lograr la intangibilidad de dicha obra.
Para el Estado, las familias que viven en la zona, son consideradas como ocupantes, mientras que como propietarios se entiende a los siete grandes dueños, Sergio De La Torre, Jesús Gabriel Prieto, Federico Sarcinella, María Magdalena Perez Ghilou, Rosana Irusta, La Magdalena Olivar S.A. y la sra. Fresias.
Las notificaciones entregadas por la Dirección de Hidráulica consideraron las características del nivel de inundación para la propiedad. Es importante conocer que cada caso es único, según si es zona aluvional, o inundable.
En cuanto al financiamiento de las obras, se encuentra avanzado, pero todavía hay que esperar; sin embargo, la entrega de las notificaciones era uno de los pasos que debe realizarse. «Las familias que no deberían haber estado, hoy deben relocalizarse, por eso se envían notificaciones», expresó el Director de Hidráulica David Cangialosi.
«No hay calles con anchos aprobados, no hay veredas, no hay sistemas de drenajes, ni acequias. No sabemos qué puede pasar en caso de lluvias», expresó el funcionario, que sostiene que «quienes venden un terreno rural libre de mejoras, incurren en un delito cuando la venta en sí, inhabilita el objetivo al venderse 500m2».




