Reciclar y reusar son acciones que aplican a los elementos en desuso para extender el ciclo de vida de un producto y cuidar el planeta. El desafío está en el traslado de objetos de grandes dimensiones.

Los residuos de línea blanca como heladeras, congeladores, lavaplatos, lavarropas, hornos, cocinas o microondas son de grandes dimensiones, de traslado con vehículos adecuados e incómodos para deshacerse de ellos cuando agotaron su vida útil.
Actualmente, ya no es válido el paradigma del desecho por la cantidad de contaminación que producen los metales sobre el suelo, el agua y el aire, además de la generación de alimañas transmisoras de enfermedades.
Ante ello, la economía circular alienta un flujo de movimiento constante, y se presenta como una solución virtuosa, ya que considera los residuos como recursos que reingresan al sistema productivo, reduciendo desechos y cuidando los bienes naturales del planeta.
Es decir, que la economía circular es un paradigma que busca modificar la forma en que producimos y consumimos. Es la antítesis de la economía lineal que extrae, produce, consume y desperdicia.
Actualmente adquirir un nuevo equipo tecnológico tanto smartphone, tablet, auriculares, un smart TV o heladeras y lavavajillas, implican una cuota de responsabilidad sobre el producto adquirido.
Por ello es importante considerar el consumo eléctrico, la huella de carbono empleada en su elaboración y la cantidad de material reciclado incluido.
Por otra parte, es necesario considerar qué hacer cuando el artefacto no sirve más.

¿Qué opciones hay en Luján de Cuyo para los residuos de línea blanca?
Desde el Municipio de Luján de Cuyo confirmaron que el servicio de recolección levanta dichos artefactos de línea blanca, aunque reconocieron que el circuito todavía tiene mucho por mejorar.
Eso sí, hay que estar atento para que no sea un camión compactador.
En tanto, desde la empresa Reciclarg informaron que «lamentablemente no hay soluciones concretas en Argentina a la fecha».
Otra opción son las casas de reparación de electrodomésticos que puedan recuperar partes sanas, corriendo por cuenta propia de los vecinos, según la responsabilidad y disponibilidad de traslado.
Ante éste doble desafío, la ong REMAR ofrece pasar a retirar el objeto por el domicilio para utilizar sus partes. Se puede llamar al 4281241.



