El barrio ascendió de la mano de la única profe mujer del torneo, ahora el famoso y querido barrio “Nuestra Señora de Luján” está de fiesta.
La categoría senior de futsal logró el tan soñado ascenso, y no es cualquier logro: lo hicieron de la mano de Agustina Mocayar, la única profesora mujer en dirigir el masculino de futsal en las divisiones Primera, Senior y Veteranos.
En un mundo donde todavía cuesta abrir caminos, ella es hoy símbolo de orgullo para el club y para todo el barrio.
Los Senior son de oro, comentan con emoción los vecinos que cada semana acompañan al equipo desde las gradas del querido Club N.S.D.L.
El equipo que logró ascender está conformado por Diego Escudero, Sebastián Escudero, Paolo Santander, Nahuel Ali, Jonatan Arias, Marcos Garay, Arturo Ali, Abel Ludueña, Matías Portillo, Pablo Arriagada, Jonathan Montiel, Arturo Zarate y Leandro Rodríguez.
Nos acercamos a hablar con Agustina, que además de ser técnica, formadora y profe, es también hincha de corazón.
Pasión y liderzago
—¿Cómo llegaste a trabajar en el club y por qué tomaste el desafío de dirigir categorías masculinas?
—Todo empezó hace 15 años, en un descampado, cuando Diego Escudero y Eugenia Aravena armaron un grupo de fútbol infantil femenino. Ahí jugábamos con mi hermana.
Nadie imaginaba que ese comienzo terminaría convirtiéndose en este club tan lindo, con tanta identidad y sangre barrial. Fue una semillita que creció fuerte.
Cuando me ofrecieron ser parte del masculino, no lo dudé. Sabía que iba a ser un desafío, pero también una oportunidad para demostrar que el fútbol no tiene género, tiene pasión.
—¿Cómo está compuesto el cuerpo técnico que logró el ascenso?
—Lo más lindo de todo esto es que no estoy sola. El ascenso lo logramos en equipo. El cuerpo técnico está formado por Juan Pablo Ali, Nahuel Ali y yo.
Juan Pablo aporta una mirada táctica muy clara y estratégica, Nahuel es un gran jugador que siempre está atento al lado humano, al grupo, a los detalles que hacen la diferencia.
Y entre los tres construimos un equilibrio. Nos respetamos, nos potenciamos y empujamos todos para el mismo lado. La verdad, fue un proceso que nos unió mucho.
—¿Qué sentiste cuando concretaron el ascenso de los Senior?
—Fue una explosión. Una mezcla de alegría, orgullo y emoción por todos los que lo soñaron antes. Porque esto no es solo de los que entran a la cancha es de las mujeres de mis alumnos, sus hijos, todos acompañan en los entrenamientos, en los partidos.
Y en mi caso, también es muy especial porque los chicos de otras categorías son alumnos míos en la escuela, conozco a sus familias, a sus hermanitos.
Esto no es solo fútbol: esto es familia, esto es comunidad.
El club N.S.D.L. está compuesto por muchas personas aurinegras, que aman los colores y están comprometidos desde el lugar que les toca. Y eso se nota. Esa energía empuja.
—¿Qué significa para vos ser la única profe mujer del torneo?
—Es una gran responsabilidad. Pero también una bandera que llevo con mucho orgullo. Las mujeres tenemos lugar en todos los espacios. En el deporte también.
Y este ascenso demuestra que cuando estamos plantadas sin importar las miradas y lo haces con compromiso, preparación y pasión, el fútbol no pregunta género.
Solo te pide que te entregues de verdad. Me siento acompañada por los jugadores y mis compañeros. Y quiero que más mujeres se animen a ocupar lugares como este.
—¿Cómo sigue tu camino en el club y en tu rol como formadora?
—Con más ganas que nunca. Este es solo un escalón más. Mi compromiso es seguir mejorando, formando personas además de jugadores, y seguir construyendo este hermoso vínculo con el barrio.
Porque esto no es solo de campeonatos. Es de valores, de comunidad, de abrazar a cada pibe y cada familia que pisa el club. Y eso no se enseña: se siente.
Y como dicen los hinchas de siempre: «El barrio tiene corazón… y ahora los séniors son de oro»
Sobre Agustina Mocayar
Agustina Mocayar (28), está a cargo de las categorías masculinas.
Además es docente en la escuela Avellaneda de Luján y logró el ascenso!
Para las vecinas de todo el barrio Juan XXIII y para las mujeres en general, es un importante logro, incluso cuando es un club tan chico, con solo 2 pelotas y sin cancha para entrenar.
Con Agustina, el club encontró más que una entrenadora: una referente.





