Expertos dan estrellas del 1 al 5 con su crítica a la película que cuenta la historia de Carlos y Margarita, quienes fueron la pareja de tango más famosa y reconocida de su época. Carlos vive en Madrid, disfrutando de la segunda oportunidad que le ha dado la vida. Margarita vive en Buenos Aires, inmersa en la pobreza y el olvido.

«Empieza el Baile», una coproducción española-argentina, que ha recorrido distintas ciudades del país y que muestra escenarios de Luján de Cuyo. Se trata de una road movie que transcurre sobre una furgoneta con tres pasajeros septuagenarios que develarán un secreto compartido, en medio de mucho tango y paisajes de las rutas argentinas combinados con la montaña de Potrerillos. Conocé cuántas estrellas dio la crítica.
«Empieza el baile» es una comedia amarga, irónica y tierna donde hay humor y tango, para poner de relieve a los adultos mayores. El guion está a cargo de Marina Seresesky; ella es argentina y migró a España hace 20 años. Entre sus más de 12 películas se destacan «La Puerta Abierta», «Madres 0’15 el minuto», «La Boda», «lslas» y «Las mil vidas».
Nacida en Argentina, pero radicada en España, la guionista y directora de La puerta abierta y Lo nunca visto combina ambos países en una historia de amor(es), reencuentros y despedidas.
Ficha técnica
Empieza el baile (Argentina-España/2023).
Guion y dirección: Marina Seresesky.
Elenco: Darío Grandinetti, Mercedes Morán, Jorge Marrale, Pastora Vega, Agostina Pozzi, Lautaro Zera, Marcelo Xicarts y Carolina Sobisch.
Fotografía: Federico Rivarés.
Música original: Nicolás Gerschberg (interpretada por Escalandrum).
Edición: Irene Blecua.
Distribuidora: Star. Duración: 99 minutos.
Crítica
En una época, Margarita Rey (Mercedes Morán) y Juan Carlos Moreno (Darío Grandinetti) eran conocidos como “Los Magos del 2×4”, tuvieron una larga y exitosa carrera juntos. La vida y las cosas fueron cambiando porque 30 años más tarde, él vive en España junto a su esposa (Pastora Vega) y su hija, mientras que Marga vive en el club del barrio. Después de que un evento inesperado obligue el regreso de Juan Carlos al país, emprenderán, con su mejor amigo Pichuquito (Jorge Marrale) un viaje que los llevará a revelar secretos, nostalgias y deseos.
A Carlos (Darío Grandinetti) le dicen que Margarita (Marcedes Morán), quien fuera su pareja artística (y por momentos afectiva), ha muerto. Pero, tras el funeral, su viejo amigo Pichuquito (Jorge Marrale) lo lleva hasta un club de barrio donde se encontrará con que ella no solo no ha fallecido sino que le informa que ambos han tenido un hijo ya casi cuarentón que vive en Mendoza y al que ella quiere y le propone (re)encontrar.
Más allá de los reparos iniciales de Carlos (un típico cascarrabias y dueño de un cinismo que le permite controlar y tapar sus verdaderas emociones), los tres parten a bordo de una vieja y destartalada furgoneta con la que solían salir de giras. Se inicia así lo que es el corazón de la película, una road movie llena de peripecias, desventuras, contratiempos, situaciones íntimas y confesiones que tardaron demasiado tiempo en hacerse.
Los trayectos y las historias de los personajes de esta historia sobre reencuentros que reivindica y exalta esos amores que trascienden tiempos y distancias luce por momentos un poco obvios y recargados, pero la ironía y el humor negro compensan ciertas dosis por momentos excesivas de sentimentalismo y costumbrismo a partir de tres notables interpretaciones que logran dotar de fluidez, ternura y empatía a conflictos que en varios pasajes están incluso al borde del ridículo.
Si como guionista Seresesky tiene cierta tendencia al subrayado y la sensiblería, como directora se muestra no solo como una sólida narradora sino también como alguien capaz de darle a sus intérpretes el espacio y el contexto necesarios como para que expongan todo su talento y expresividad.
Puntuación
- Otros Cines (de España): 3 estrellas
- Cine Argentino Hoy: 4 estrellas



