Y es que Ulises, ahora vive eternamente. Él decía, «tiempo después entendí que esa primer biblioteca había sido habitada por mí, como un lugar donde estar». Así se refería a la biblioteca del Penal San Felipe donde se desempeñaba como bilbiotecario.
Sus amigos lo recordarán siempre como un compañero, de ideales y sueños, siempre junto a los estudiantes, pensando en ellos y buscando que la biblioteca fuera un espacio de libertad. Lo recordarán con su humilde grandeza de un convencido humanista, comprometido con los más débiles y coherente con sus ideales que jamás abandonó, a pesar del maltrato que recibió en el último tiempo.
Hoy a las 17.30hs en el Cementerio de Luján, se despiden hasta siempre.