Nahuel Acevedo (34) era de Buenos Aires y fue asesinado en febrero de 2021 en Godoy Cruz. Su cuerpo fue encontrado en Luján de Cuyo días después.
Nahuel Acevedo fue asesinado el 10 de febrero de 2021 en Godoy Cruz. Su cuerpo fue hallado sin vida al sábado siguiente. Hay tres hombres imputados por homicidio y éste lunes se da inicio al juicio por jurado en acusación de «homicidio criminis causa». La víctima era oriunda de Buenos Aires y planeaba volver a su tierra cuando fue asesinado a golpes en su casa.
La víctima había iniciado una relación con una mendocina y tras separarse, decidió vender algunos de sus bienes para volver a Buenos Aires. Mientras ofrecía su auto y una casa, fue asaltado en la vivienda y lo golpearon hasta matarlo. El cuerpo de Acevedo fue hallado en Blanco Encalada.
Uno de los acusados es un ex compañero laboral de la víctima. Se trata de Marcelino Funes Berrios, quien se sentará en el banquillo de los acusados junto a sus dos sobrinos, Felipe Funes Villegas y Leandro “Ñaño” Luján. Los sospechosos arriesgan una pena a prisión perpetua.
Las pruebas contra estos son contundentes, a tal punto que uno de ellos admitió dónde habían abandonado el cuerpo tras el brutal crimen, ocurrido en una vivienda de calle Corrientes al 1800 de Godoy Cruz en febrero del 2021.
La investigación que realizó el fiscal Gustavo Pirrello indica que los maleantes tenían información sobre la existencia de dinero en el hogar y atacaron a la víctima.
Nahuel Acevedo se había reunido con tres presuntos compradores del inmueble. Ese día mandó dos mensajes de su celular: uno a su amigo diciendo que no le gustaba la «pinta» de los sujetos y otro a la martillera diciendo que le iba a pasar el número de unos «conocidos» que estaban interesados. Nunca alcanzó a pasarle el contacto y el teléfono se apagó una hora después.

Las pericias de Científica establecieron que Acevedo fue asesinado, literalmente, a palazos. Luego introdujeron el cuerpo a su auto, una Peugeot Partner, y lo abandonaron en un camping de Blanco Encalada. El coche apareció horas después incendiado en el barrio Campo Papa de Godoy Cruz.
Tras una serie de averiguaciones, la justicia puso la lupa en Funes Berrios, con quien la víctima hacía fletes y al parecer –según la hipótesis fiscal- sabía de la situación que vivía Acevedo y, posiblemente, la existencia de dinero en la casa.

Luego cayeron sus sobrinos y desde ese entonces los tres están detenidos en la penitenciaría, acusados de un homicidio criminis causa, es decir, matar para ocultar un delito –en este caso el robo- o para lograr la impunidad.
Esperan que para el viernes haya una sentencia condenatoria siempre con la decisión unánime de los 12 miembros del jurado popular.
Con información de Sitio Andino y Diario Uno.





