En el la temporada de verano 2020-2021, una zorra se acercó a un jardín de Vistalba para parir una camada de 5 cachorros. Afortunadamente los dueños de casa acogieron las visitas y dejaron increíbles fotos.

Ésta semana un zorro fue fotografiado en Chacras de Coria en medio de las nuevas urbanizaciones, con una clara conducta de desorientación, que luego huyó cuando un perro lo asustó en el PES de Viamonte y Almirante Brown.
La noticia rápidamente se viralizó, llegando a ser compartida 482 veces y alcanzó a más de 48.926 personas. Entre los comentarios, pudo leerse el descontento por la falta de cuidado de la flora y fauna autóctona ante el avance de la urbanización. Además, surgieron algunos interrogantes respecto a si se debe alimentar o no a los zorros.
La Médica Veterinaria a cargo de la Fundación Cullunche, Jennifer Ibarra, quien también se tomó un ratito para agradecer y alentar la difusión a favor de generar conciencia en el posteo de Diario Luján, expresó aparte en entrevista, que en realidad los zorros no deben ser alimentados por los humanos.
«No está bueno alimentarlos. Deben buscar su propio alimento. Es mal acostumbrar a los animales salvajes. Además, algunas personas, sin ánimo de hacerles daño, le dan comida para las cuales el sistema digestivo de los zorros no está preparado. En síntesis, la fauna silvestre no debe ser alimentada, sino que debe procurarse su propio alimento», expresó Ibarra llevando claridad al planteo.
La responsable de Fundación Cullunche agregó que «sí es importante, que las personas vacunen y desparasiten a los perros y gatos. Tener las vacunas al día es clave para que no contagien a los zorros y viceversa. Éstos se enferman de moquillo, sarna y parásitos propios de las mascotas».

En primera persona
La relación de protección de la fauna nativa tiene un caso llamativo de una familia que vivió la temporada de verano con una camada de zorros en Luján de Cuyo.
Una zorra eligió parir sus cinco cachorros en el jardín de un vecino en Vistalba a fines de diciembre del 2020. El hombre y su familia les dieron refugio y comida propia para los animales, hasta que en febrero, cuando hubieron alcanzado un desarrollo adecuado para cazar, se retiraron.
«Los ayudé muchísimo. No íbamos a la pileta para no molestarlos. Salíamos con muchísima precaución para no asustarlos. Estábamos detrás de la ventana como en un documental de NatGeo. Los vecinos nos consultaban diariamente cómo iban creciendo», recordó Pablo Pérez Dellepiane, quien tiene por pasatiempo la fotografía y retrató el proceso de crecimiento de las crías y la relación con la madre.
Con ayuda de la familia, pudieron sobrevivir los cinco zorritos. El hombre expresó que los animales eran juguetones, comían manzanas y perseguían a la madre de un lado a otro. Ella no probaba bocado hasta que los cinco zorritos estuvieran satisfechos. Los cachorros hacían pozos pequeños en el jardín y eran asustadizos ante la presencia humana.
«Fue un premio de la naturaleza que hayan elegido mi casa para nacer y crecer. Hay gente que se enoja, otros hasta les tiran piedras. Acá los cuidamos. Fue un privilegio», evocó con alegría Pérez Dellepiane, consiente que son los humanos quienes invaden el hábitat de la fauna nativa.
Si ves un zorro cerca:
- Disfrutá de su presencia y no lo alimentes, él debe procurarse su propio alimento.
- Mantené a tus mascotas desparasitadas y vacunadas.
- Distanciá la basura de su alcance.
- Llamá a Fundación Cullunche 2613471077 o comunicate mediante sus redes sociales en Instagram o Facebook.



