La construcción de un colector aluvional en Chacras de Coria desató un fuerte conflicto ambiental y urbano.
Los vecinos de calle Malvinas en el distrito de Chacras de Coria, denunciaron que la obra presenta una descarga a cielo abierto en una zona densamente poblada, situación que no estaba prevista en el proyecto original.
Según la presentación realizada ante la Fiscalía de Estado, el plan aprobado en 2019 establecía que el colector conduciría las aguas por calle Orsini hasta el río seco Liniers, en un ducto cerrado y soterrado.
Sin embargo, la empresa Paulini S.A., con supervisión de la Municipalidad de Luján de Cuyo y la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), habría modificado la traza para desviar el curso hacia calle Malvinas.
En ese punto, tal como informa Diario El Sol, el conducto termina abruptamente en una salida a cielo abierto, a solo 350 metros de viviendas, comercios y escuelas.
Los vecinos advirtieron que esta modificación incrementa el riesgo de inundaciones, ya que la calle Malvinas experimenta colapsos incluso con lluvias moderadas.
El nuevo ducto fue diseñado para transportar caudales de hasta 10.000 litros por segundo, lo que, según especialistas, podría superar ampliamente la capacidad de absorción del sector.
Contaminación y riesgos
A las preocupaciones hidráulicas, suman un posible foco de contaminación.
Testimonios vecinales alertaron que en una villa cercana habrían conectado cloacas clandestinas a la red pluvial, lo que provocaría que el colector transporte también aguas servidas.
“En lugar de protegernos, el sistema nos va a inundar”, señaló un frentista, preocupado por la combinación de basura, piedras y sedimentos que arrastrarían las corrientes.
La denuncia sostiene que la obra incumple la Ley Provincial 5.961 y la Ley General del Ambiente 25.675, que obligan a reevaluar cualquier modificación sustancial en un proyecto con impacto ambiental y a someterlo a audiencia pública.
“Se está ejecutando un plan distinto al aprobado, sin control y sin participación ciudadana. No hay licencia ambiental vigente para lo que se está construyendo”, remarcaron los vecinos.
Respuestas
Desde la Dirección de Hidráulica informaron que solicitaron informes al municipio y a la empresa contratista, mientras que la DPV reconoció haber acompañado la modificación con un “acuerdo de mitigación”, pero sin publicar un nuevo estudio de impacto ambiental.
Para los denunciantes, esto representa una irregularidad administrativa grave y una muestra de “desidia institucional”.
Los frentistas exigen:
- la paralización inmediata del tramo en conflicto,
- una revisión técnica y ambiental de todo el proyecto,
- el respeto a la traza original por calle Orsini y
- garantías de seguridad hídrica.
Además, según anticiparon a Diario El Sol, los vecinos elevarán el caso al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que financia parcialmente la obra, para que intervenga y revise las condiciones de ejecución.
“Estamos a tiempo de evitar una catástrofe, pero si no paran la obra ahora, cuando lleguen las primeras tormentas fuertes será demasiado tarde”, advirtió Mario Arenas, uno de los vecinos que encabeza el reclamo.






