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Sombra

Tres distritos de Luján están dentro de la zona de crecidas aluvionales

Durante la temporada estival está latente la ocurrencia de fuertes tormentas que afectan a la población y sus bienes. Mantener la limpieza de cauces es clave. En el pedemonte de Luján de Cuyo se estudia hacer tres tipos de obras complementarias según expresaron desde la Dirección de Hidráulica.

Pedemonte en Barrios de Las Vertientes, Luján de Cuyo.

Atender la situación aluvional es clave para mitigar las crecidas de verano, especialmente sobre la población y sus las viviendas establecidas en el Gran Mendoza, desde la ciudad de Luján de Cuyo, en el sur, hasta la ciudad de Las Heras por el norte, extendiéndose hacia el Este hasta Maipú e incluyendo a Godoy Cruz y Guaymallén.

Hidráulica trabaja diariamente para dejar en óptimas condiciones los cauces y colectores de toda la provincia que son la defensa aluvional ante este tipo de fenómenos. Hasta el momento en el pedemonte de Luján de Cuyo, no hay defensa u obras de atenuación de las crecidas aluvionales, exponiendo a las poblaciones de Las Compuertas, Vistalba, y Chacras de Coria.

En el Gran Mendoza, se han llevado adelante diversas obras y medidas de mitigación de crecidas aluvionales que bajan desde los cerros y valles de la precordillera. Dichas obras tienen características según sus objetivos.

Dos tipologías principales de estructuras han sido concebidas de manera tradicional en el Oeste del conglomerado urbano. La primera de ellas trata de conducir las crecientes desde el Oeste, encauzando sus aguas para controlar sus efectos nocivos sobre las márgenes.

Es por ello que pueden contarse distintos “zanjones” y “ríos secos” que atraviesan la ciudad de Oeste a Este, hasta el colector principal «Canal Cacique Guaymallén» que se encuentra en la línea más baja de la ciudad, cuyo desarrollo tiene como dirección principal el eje sudoeste hacia el nordeste que marca los límites geográficos y políticos de los departamentos de Capital, Guaymallén y Godoy Cruz.

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Asimismo, ciertos zanjones sirven de límite geográfico a la división política en la Ciudad de Mendoza.

La segunda tipología de obras corresponde a estructuras de mayor elaboración y estudio, destinadas a limitar el escurrimiento de las aguas aluvionales a través de la ciudad, reteniendo los volúmenes escurridos en vasos de embalse para luego erogar de manera controlada esa misma cantidad de agua. Este es el llamado efecto de laminación o atenuación de las crecidas de los diques existentes en el Oeste de la Ciudad de Mendoza.

Con posterioridad, se halló la posibilidad de desviar las aguas hacia sectores periféricos u otros cauces matrices, interceptando los caudales que bajan desde el Oeste, mediante los que se denominan “Colectores Escudo”.

De esta manera, fueron construidos los colectores escudo, identificados como Colector Blando Encalada, en el Sur y Colector General Las Heras en el Norte, el cual incorpora al Azud Derivador San Isidro y el Río Seco El Challao como obras asociadas.

La primera línea de defensa directa del casco urbano se encuentra constituida por los diques de laminación de crecidas, los cuales, de Sur a Norte son los siguientes: Dique Maure, Frías, Papagayos, San Isidro, Pantano Campo Espejo. De cada uno de estos diques se deriva un canal de salida que constituye el sistema de seguridad hidrológica de cada dique de atenuación.

Se incluye al dique San Isidro, ya que clásicamente se lo ha catalogado y se lo nombra como tal, pero en la actualidad está constituido por un muro de hormigón que conduce el agua a la quebrada del Río Seco El Challao. Desde entonces, esta estructura constituye la obra de cabecera del sistema de atenuación de crecidas del Colector Las Heras-Campo Espejo.

Estos diques han sido construidos en el punto de concentración de cada cuenca pedemontana, razón por la cual, el canal de salida del sistema de alivio y torretas, coincide con el correspondiente río seco principal de la hidrografía superficial preexistente.

Asimismo, existen algunos sectores que no poseen defensa u obras de atenuación de las crecidas aluvionales provenientes del piedemonte, tales como Las Compuertas, Vistalba, y Chacras de Coria de Luján de Cuyo.

Es por ello que, desde la década de 1980 se han venido estudiando diversas alternativas para complementar el sistema de atenuación de crecidas mediante los proyectos de una combinación de obras de retención como las presas de atenuación de Chacras de Coria y Sosa, además de un sistema de colectores escudo y de conducción que protejan las áreas mencionadas.

Las obras y los operativos de mantenimiento que lleva adelante la Dirección de Hidráulica son fundamentales para evitar las crecidas aluvionales durante la temporada estival.

Lo que en Mendoza se debe saber

¿qué es una crecida aluvional? Básicamente es una descarga de agua, es decir, un determinado volumen del líquido en un tiempo determinado, por encima de sus valores normales de escurrimiento.

¿cómo se producen? Cuando se produce una lluvia torrencial, hay tres períodos a considerar que son clave:

  • En el primer tercio de la duración de la tormenta: parte del agua precipitada es absorbido por el terreno de acuerdo a su permeabilidad y parte se evapora nuevamente a la atmósfera debido a las elevadas temperaturas.
  • Durante el segundo tercio de duración de la tormenta, se produce el pico del hidrograma, es decir su valor máximo, para luego entrar en el decaimiento del mismo hasta llegar al caudal de base, que para este caso vale cero.
  • El tiempo al pico corresponde a la máxima descarga o al caudal máximo, el que dependerá en gran medida de la longitud y extensión de la cuenca y de la situación de la cuenca, previamente a la ocurrencia de la precipitación.

Velocidad de escurrimiento, material de arrastre y pendientes

En general, los tiempos al pico o tiempos de respuesta para el Gran Mendoza oscilan entre los 40 minutos para los sectores de las cuencas en que se encuentran en la precordillera y los 20 minutos para aquellos sectores que se encuentran cercanos a las áreas urbanizadas. La diferencia está en la menor infiltración por la impermeabilización mediante las calles y canales en la ciudad.

Por las razones geomorfológicas, las crecidas aluvionales siempre van acompañadas de abundante material natural, tanto en suspensión como de arrastre de fondo.

A medida que las pendientes disminuyen el material que requiere mayor cantidad de energía para su transporte, va siendo depositado en el cauce, mediante el proceso comúnmente conocido como decantación o sedimentación.

Parte de todos estos materiales son conducidos a través de los canales que atraviesan el Gran Mendoza, pudiéndose apreciar luego de las grandes tormentas, en los principales canales matrices y colector final.

Cochería Alarcón

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