«Que no se olvide que acá fuimos abusados». La tradicional marcha se trasladó a las puertas de donde funcionó hasta hace tres años el colegio religioso Antonio Próvolo, indicaron desde Diario El Sol.
Faltando muy poco para el juicio, ex alumnos y damnificados pidieron a los mendocinos «que no haya olvido» de lo que ocurrió puertas adentro de ese lugar.

Un grupo de ex alumnos y de víctimas de los abusos sexuales que se produjeron en el ex instituto Próvolo de Luján marcharon este martes por las inmediaciones del antiguo colegio, que fue comprado por la municipalidad de ese departamento y donde se mudarán todas sus oficinas a mediados de año.
La tradicional marcha que realizan las personas sordas e integrantes a la agrupación “Sobrevivientes del Próvolo” se trasladó en esta ocasión a calle Boedo de Luján para pedir a la comunidad que «no olvide» lo ocurrido en aquel edificio.
«Con nuestras manos y nuestras voces rompemos el silencio», reza el lema de la convocatoria en busca de verdad, memoria y justicia para los chicos sobrevivientes de abusos sexuales en el Instituto Próvolo, de Luján, citaron desde Unidiversidad.
Todo esto se dio a poco de realizarse la audiencia judicial el próximo 8 de marzo, donde quedará definida la fecha del juicio.
Por su parte, desde el Giramundo TV Comunitaria, publicaron una entrevista a los manifestantes, víctimas y al abogado Oscar Barerra. Explicaron porqué eligieron manifestarse en Luján, dejando marca en la memoria en esta nueva fecha. Además destacaron que no han podido ingresar al predio, pidiendo también la separación del estado y la iglesia. Mientras que el abogado Barrera explicó los avances en la causa.
Por los sistemáticos abusos sexuales hay dos sacerdotes- Nicolás Corradi y Horacio Corbacho- que están cumpliendo prisión preventiva, junto a un empleado administrativo. Todos ellos están imputados por vejaciones a niñas y a niños, como también a adolescentes y corrupción de menores.
En tanto, José Bordón –que era identificado como el monaguillo- fue sometido a un juicio abreviado en 2018, donde reconoció los hechos y fue sentenciado 10 años de cárcel.
El abogado de un grupo de víctimas, Oscar Barerra, explicó lo que significó la marcha que comenzó cerca de las 19 y que se extendió por los alrededores del instituto para pedir a los mendocinos que acompañen esta causa.
«Lo que los chicos hoy quieren transmitir es que estamos acá para que no se olvide que en este edificio funcionó el Próvolo y acá fueron abusados. Por más que funcione la Municipalidad, un juzgado o lo que sea, acá funcionó el Provolo. Es un lugar para la memoria del dolor sufrido por los sordos», indicó a Diario El Sol.
Por su parte el letrado remarcó que se cambió el lugar geográfico de las tradicionales manifestaciones «por la verdad, memoria y justicia, como por la necesidad de que no se olvide que en el edifico de calle Boedo ocurrieron estos brutales hechos contra la dignidad y la integridad de estas personas».
Y agregó que se reclamó por la estricta preservación del edificio, el cual es elemento de prueba en las causas en las que se investigan los abusos sexuales y respecto del cual el fiscal, Gustavo Stroppiana, ordenó que no se efectúen modificaciones estructurales.
Sin embargo, el gobierno de Omar De Marchi planea convocar a una licitación en los próximos días para readecuar el predio a lo que será el Parque Cívico, donde funcionarán distintos organismos.
Fuente: Diario El Sol, Unidiversidad y GiraMundo TV Comunitaria




