La situación de fragilidad laboral y económica del sector de trabajadores vitivinícolas destapa una serie de acusaciones cruzadas entre la actual gestión y la pasada. Jorge Verón, empleado de la bodega Luigi Bosca, dialogó con sobre el caso.
La escala salarial de los empleados vitivinícolas de Mendoza tiene uno de los menores aumentos registrados en el 2018. A los bajos salarios arrastrados desde años anteriores, se suma una paritaria para el corriente año de tan solo un 15%.
En este contexto, cuenta el empleado vitivinícola Jorge Verón, algunos trabajadores de diferentes bodegas se acercaron a Soeva Luján para solicitar una reapertura de paritarias y mejoras en el servicio de la Obra Social OSPAV. “Como afiliados, prácticamente no tenemos ningún beneficio. La obra social OSPAV, ni siquiera tiene una guarda pediátrica. Los trabajadores nos asociamos a otras obras sociales”, cuenta Verón.
Ante esta situación, los trabajadores pidieron al Secretario General del Sindicato de Obreros Vitivinícolas y Afines, Juan Sáez que les elevara un informe para conocer cuál es la situación financiera del sindicato y a qué se destina el dinero que los trabajadores aportan.
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Desde el sindicato recibieron un documento con algunas cifras, pero sin la firma de ninguna autoridad que diera crédito de la veracidad del mismo. Desde intentamos comunicarnos con el sindicato, sin poder dialogar con las autoridades del mismo.
A continuación, este grupo de trabajadores continuaron averiguando datos sobre la situación del sindicato. Desde algunos miembros de la anterior gestión, que gestionó el sindicato entre 2014 y 2018, les contaron sobre una denuncia hacia los nuevos representantes de SOEVA Luján, quienes fueron parte también de la gestión anterior. “Hay denuncias en una fiscalía, están siendo investigados por estafa genérica. Están denunciados en la Fiscalía 19, el fiscal se llama Garay”. El expediente es el P-5037/18 carátula Fc/NN “Estafa genérica”.
A partir de esto, detalló Verón que, desde el Sindicato tomaron conocimiento de las averiguaciones que estaban llevando adelante estos trabajadores. Entonces, contó Verón que “me llamaron a una reunión y me dijeron que me deje de joder, que ellos me iban a dar una mano con lo que necesitemos. Pero que no nos metamos”.
La precariedad como regla
Las dificultades por las que está pasando el país y por la que pasan miles de familias no es novedad. Sin embargo, en el sector vitivinícola se pone en negro sobre blanco que, lo que es uno de los sectores económicos emblemáticos de nuestra provincia, sufre una grave crisis para el sector más desprotegido.
“En cuanto a lo económico, estamos como 6 mil pesos por debajo de la canasta básica”, señala Verón. Ante esta crisis, este grupo de empleados solicitó al sindicato que realice algunas actividades para paliar la crisis, como sorteos de canastas navideñas o bolsones de comida.
Fuente: VaConFirma Mendoza



