Incluso se hacía pasar por fiscal luego de haber estado presa.

Estaba bajo libertad condicional por más de 35 causas por estafas y una condena, aunque un allanamiento este martes en Carrodilla, volvió a capturar a Laura Salinas, tras ser acusada de cometer múltiples defraudaciones a mendocinos, llegando a un ardid que supera los $2 millones.
La sospechosa, capturada tras un allanamiento en una vivienda de Carrodilla, había sido detenida en el 2020 tras una serie de denuncias por supuestas estafas en la entrega de casas del IPV.
La mujer, ofrecía viviendas y tras recibir un adelanto de plata por parte de las víctimas, desaparecía. A esto se le sumó otras defraudaciones tras la compra de prendas de vestir u objetos de valor, por lo que la fiscalía de delitos económicos, a cargo de Flavio D’Amore, ordenó su detención.
Salinas fue condenada por varios de esos hechos y tras permanecer un tiempo detenida, se le otorgó la libertad condicional, aunque volvió a a ser acusada tras estafar a comerciantes de prendas de vestir.
El nuevo ardid consistía en generar una «relación» con los vendedores y tras ganar la confianza de estos, la mujer sacaba ropa por importantes montos, que luego nunca pagaba. Algunos de las denuncias alcanzan a los $200.000.
Si las cosas se complicaban, la mujer también se hacía pasar por fiscal y cuando las víctimas la increpaban por las deudas, les ofrecía supuestos «beneficios» para acceder a viviendas del IPV. En tanto que también afirmaba tener «contactos políticos».
Los investigadores creen que esa nueva maniobra fue elegida por la acusada tras ser sometida al primer proceso, en el cual aprendió los pasos de una causa judicial por estafa.
En el allanamiento los efectivos encontraron múltiples prendas de vestir que habían sido robadas tras una estafa reciente.
Fuente: Sitio Andino



