El siniestro ocurrió alrededor de las 8.30 de la mañana del sábado 22 de febrero cuando el joven corría por la ciclovía ubicada en la intersección de las calles Boedo y Terrada.
En un momento dado fue embestido por un Peugeot 208 conducido por Luciano Calise, quien abandonó la escena sin prestar auxilio a la víctima.
Uno de los hechos curiosos del caso es que un hombre de 52 años se había presentado en una comisaría y admitido ser el responsable del hecho, pero los testigos mencionaban que el conductor era un joven.
Esta decisión tardía no evitó las consecuencias legales de sus actos.
Así, los familiares de la víctima comenzaron a sospechar que el presunto autor en realidad intentaba cubrir a su hijo. Finalmente, el imputado es justamente el joven apuntado.
Luciano Calise, aparentemente conducía a alta velocidad y se dio a la fuga.
Inicialmente había sido imputado por «lesiones graves agravadas por la fuga», pero con la muerte del adolescente la carátula del caso pasó a «homicidio culposo en ocasión de tránsito».