Hasta el momento, no hay explicaciones del hecho. Su esposa también fue atacada.

El presidente de Haití, Jovenel Moïse, ha sido asesinado a tiros en la madrugada de este miércoles 07 de julio de 2021, informó en un comunicado el primer ministro interino de ese país, Claude Joseph. Aseguran la seguridad en el país, mientras, la primera dama está hospitalizada.
El primer ministro interino lo calificó como un “acto atroz, inhumano y bárbaro”, al tiempo que ha llamado a la población a la calma. «La situación de seguridad en el país está bajo el control de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de Haití», se lee en su declaración. “Se están tomando todas las medidas para garantizar la continuidad del Estado y proteger a la Nación”, asegura el comunicado, para concluir que «la democracia y la República ganarán».
El comunicado oficial expresó que “Alrededor de la 1 de la madrugada, en la noche del martes 6 al miércoles 7 de julio de 2021, un grupo de desconocidos, algunos de los cuales hablaban español, atacaron la residencia privada del presidente y lo hirieron de muerte. La primera dama recibió un disparo y está recibiendo el tratamiento necesario”, indica el documento, aunque no dice cómo fue asesinado el presidente Moïse.
La esposa del presidente resultó herida en el ataque y fue hospitalizada, dijo Joseph, quien pidió calma a la población y aseguró que la policía y el Ejército se encargan de mantener el orden.

Las claves para comprender el contexto actual de Haití
Jovenel Moïse, de 53 años, llevaba en el poder desde febrero de 2017, cuando reemplazó al expresidente Michel Martelly. Moise ha gobernado por decreto Haití, el país más pobre del continente americano, después de que las elecciones legislativas previstas para 2018 se retrasaran.
El mandato de Moïse fue turbulento. Enfrentaba acusaciones de corrupción y era desafiado por oleadas de protestas antigubernamentales a menudo violentas. A comienzos de año, varias manifestaciones sacudieron la capital y otras ciudades, con muchas personas pidiendo su dimisión.
Además de la crisis política, en los últimos meses han aumentado los secuestros para pedir rescate, reflejo de la creciente influencia de las bandas armadas en el país caribeño.
Haití también se enfrenta a la pobreza crónica y a los recurrentes desastres naturales. El presidente se enfrentó a una fuerte oposición por parte de sectores de la sociedad que consideraban su mandato ilegítimo. En los últimos cuatro años el país tuvo siete primeros ministros.
Estaba previsto que Joseph fuera sustituido esta semana tras tres meses en el cargo. Además de las elecciones presidenciales, legislativas y locales, Haití iba a celebrar un referendo constitucional en septiembre, después de haber sido aplazado dos veces debido a la pandemia de coronavirus.
La reforma constitucional, apoyada por Moise y destinada a reforzar el Poder Ejecutivo, ha sido rechazada mayoritariamente por la oposición y muchas organizaciones de la sociedad civil.
El ataque en el que resultó muerto se produce a sólo dos meses de las elecciones presidenciales, convocadas para el 26 de septiembre. Unos comicios en los que Moïse no podía ser candidato. El asesinado presidente había convocado para la misma fecha un referéndum para aprobar una nueva Constitución, un proyecto que no contaba con el apoyo de la oposición ni de la comunidad internacional.
La oposición clamaba que el mandato de cinco años de Moïse debía haber acabado el pasado 7 de febrero, cuando se cumplían los cinco años del fin del gobierno de Martelly en 2016.
La Carta Magna actual fue redactada en 1987, tras la caída de la dictadura de Jean-Claude Duvalier, y declara que «toda consulta popular destinada a modificar la Constitución por referendo está formalmente prohibida». Los críticos también han afirmado que es imposible organizar una consulta debido a la inseguridad que sufre el país.



