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Sombra

Dos visiones opuestas de la educación argentina

Septiembre invitó a reflexionar sobre dos grandes en educación que sentaron las bases del sistema educativo en el país, Domingo Faustino Sarmiento y José Manuel Estrada. Un homenaje a dos visiones opuestas de la educación argentina.

 

 

Cada septiembre el calendario escolar argentino ofrece dos fechas llenas de simbolismo. El 11 de septiembre es recordado Domingo Faustino Sarmiento, padre del sistema educativo común, y el 17 de septiembre el homenaje es para José Manuel Estrada, referente del catolicismo en el ámbito académico.

Ambos compartieron una vida marcada por la docencia y el compromiso público, pero sus ideas los colocaron en veredas opuestas. Dos visiones, dos modelos

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Estrada: el profesor católico

Nacido en 1842, José Manuel Estrada fue un intelectual autodidacta que brilló como orador, profesor de Derecho Constitucional y rector del Colegio Nacional de Buenos Aires.

Sin embargo, su nombre quedó ligado sobre todo a su militancia católica. Estrada defendió la enseñanza religiosa en las escuelas y rechazó con firmeza la Ley 1420 de educación común, gratuita, laica y obligatoria, sancionada en 1884.

Para él, la escuela debía transmitir valores cristianos, en sintonía con la fe.

Esta convicción le generó enfrentamientos directos con el poder político de la época, en especial con Julio A. Roca y con los defensores del laicismo, entre ellos Leandro N. Alem y el propio Sarmiento.

Su postura le costó ser desplazado de cargos académicos, aunque nunca abandonó la docencia, a la que consideraba “un ministerio social”.

Sarmiento: el maestro laico

En el extremo contrario se ubicó Domingo Faustino Sarmiento. Ferviente impulsor de la escuela pública, organizó el Congreso Pedagógico y fue uno de los grandes defensores de la educación como herramienta de progreso social.

Su legado quedó cristalizado en la Ley 1420, que estableció la enseñanza común y laica como política de Estado. Por eso, su muerte en 1888 dio origen al Día del Maestro, recordado cada 11 de septiembre.

Entre la admiración y el enfrentamiento

Paradójicamente, más allá de sus profundas diferencias, Sarmiento apreciaba a Estrada: lo valoraba como intelectual y lo había acercado al ámbito público, en parte por la amistad de Estrada con su hijo Dominguito.

Sin embargo, la discusión sobre la educación común los puso en trincheras enfrentadas, con debates que trascendieron el Parlamento y se replicaron en la prensa y en la sociedad.

Dos fechas, dos modelos

El Día del Maestro y el Día del Profesor no solo evocan a dos figuras centrales de la historia argentina, sino que también representan dos proyectos educativos en tensión:

• Sarmiento, símbolo del laicismo y la escuela pública como motor de la Nación.
• Estrada, referente de la enseñanza católica y de la resistencia al Estado como único educador.

Ambos murieron en Asunción del Paraguay, ambos fueron autodidactas, ambos recurrieron a las termas de Rosario de la Frontera por problemas de salud.

La Argentina los recuerda en fechas distintas, subrayando que su herencia educativa fue tan grande como contrapuesta.

Cochería Alarcón

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