En esta época preelectoral, el oficialismo no cornejista es fecundo en fotos políticas. En este caso, el intendente de Luján se encontró con el senador nacional café de por medio.
Se termina el año y el sector que más imágenes ha dado en estos últimos tiempos preelectorales ha sido la línea no cornejista de Cambia Mendoza. Esta mañana, Omar de Marchi y Julio Cobos volvieron a mostrarse juntos en una situación distendida, café mediante, para hacer un balance del año y entrever cuáles son los desafíos del 2019.

Ambos son las caras visibles de la línea interna en Cambia Mendoza que no responde directamente a Alfredo Cornejo. Hace unas semanas atrás, dispararon la carrera electoral con una reunión en Las Heras. Luego, Cobos y De Marchi han ido dando algunas señales, han intensificado su presencia en las redes sociales, principalmente el demócrata, con el cierre del año, como la inauguración de la playa de El Carrizal.
En la imagen, ambos aparecen informales, con un intendente incluso que se puso los cortos. De acuerdo con el breve comunicado de prensa que añadieron a las imágenes, «se juntaron en conocido café de Chacras de Coria, en dónde hicieron un balance del año, y dialogaron acerca de los desafíos del 2019».
Y uno de esos desafíos, a fuerza de interpretar esta foto política, es cuál de los dos será el candidato a gobernador por ese sector en las PASO, si es que no hay acuerdo con el cornejismo y hay internas. Un cornejista malicioso a la hora de observar estos detalles, estas fotos «que hablan por sí solas», puntualizó hace poco:
«¿Y cuál es el candidato?».
Precisamente, las últimas encuestas que han filtrado desde los diversos sectores del oficialismo -una de la consultora Reale-Dalla Torre, que trabaja para la UCR y daba primero a Rodolfo Suárez; la otra, filtrada por el equipo de De Marchi, con algunos datos que llaman la atención, como que Noelia Barbeito hoy estaría ganándole a José Luis Ramón-, también desprenden un dato secundario.
En esas dos muestras, no aparece el nombre de Cobos, ya sea porque lo estén omitiendo voluntariamente, ya sea porque no lo han medido en las diferentes preguntas, lo que es ampliamente llamativo en una lectura política. Cobos es, seguramente, la única variable política que no maneja Cornejo. No ha dicho que será candidato -al fin y al cabo, ese es «el estilo Cobos»- pero ha sido uno de los productores de gestos políticos más fructíferos del último mes.
También hubo otra foto reciente que puede cambiar el armado político. La del ministro Martín Kerchner con el intendente de Junín, Mario Abed. El ministro de Economía, como se sabe, es uno de los delfines de Cornejo y hasta su primera opción para sucederlo. Abed no podrá ser otra vez intendente de Junín y por esto también está lanzado a una instancia superior.
Entramos en el terreno de las hipótesis: ¿qué ocurre si cornejismo y cobismo cierran finalmente por esta alternativa? Se terminan las aspiraciones del lujanino, que tendrá que insistir con un nuevo mandato en Luján de Cuyo.
Será un verano largo, donde se sentirán los coletazos de la recesión económica, pero con una vidriera política en alza: los festivales folklóricos como La Tonada o Rivadavia le canta al país, para llegar hasta la Fiesta Nacional de la Vendimia.
Fuente: Diario El Sol



