Los proyectos argentinos están avanzando y el de la Universidad Nacional de San Martín, de proteína recombinante, está ya terminando la fase preclínica. También hay otros cinco proyectos en desarrollo.
El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza anticipó este martes que el año próximo habrá «una vacuna argentina» muy segura contra el coronavirus, que actualmente desarrolla la Universidad de San Martín con el Conicet. También hay otros cinco proyectos en desarrollo.
Se trabaja para que los laboratorios argentinos fabriquen vacunas diseñadas por la Universidad de San Martín-Conicet, o la de La Plata, es decir, que no solo se fabriquen las del exterior, sino que se diseñen en Argentina, lo cual otorga más soberanía.
Los proyectos argentinos están avanzando, y el de la Universidad Nacional de San Martín, de proteína recombinante, está ya terminando la fase preclínica, que son los ensayos en animales, pero ya con la proteína fabricada por un laboratorio nacional, que es Cassará, que está asociado.
«Pensamos que el año viene vamos a tener una vacuna argentina en fase 1 y 2, lo cual sería un avance muy importante para nuestro país», afirmó Salvarezza en diálogo con radio 10.
Actualmente hay otros cinco proyectos de vacunas argentinas en desarrollo.
Actualmente hay otros cinco proyectos de vacunas argentinas en desarrollo, del Instituto Leloir con el Conicet (adenovirus) y del INTA con Bagó (ARN mensajero), entre otros, lo que nos muestra que la Argentina tiene la capacidad para desarrollar vacunas de tipo. La vacuna que se desarrolla en la UNSAM es similar a la Novavax, de los Estados Unidos.

La vacuna que se desarrolla en la Universidad de San Martín es similar a una de los Estados Unidos, que ya terminó la fase 3, que es Novavax, de proteína recombinate también; son de plataformas muy seguras, como la de la hepatitis B y del papiloma.
Salvarezza indicó que «todo el tratamiento final que hace el Laboratorio Richmond de la vacuna Sputnik V es muy complejo» y sostuvo que los investigadores «trabajaron en el control de calidad para que se apruebe en el Instituto Gamaleya, de Rusia».





