Intendentes mendocinos avanzan con recortes en Concejos Deliberantes y abren el debate sobre su funcionamiento.
Al menos ocho intendentes analizan reducir la cantidad de ediles, ajustar estructuras o reformar el funcionamiento de los Concejos Deliberantes, en medio del debate por la autonomía municipal.
En Mendoza comienza a tomar fuerza un debate que podría transformar el funcionamiento de los concejos deliberantes: al menos ocho intendentes ya evalúan aplicar recortes en la cantidad de ediles, en los gastos o en la estructura de empleados, con el objetivo de mejorar la eficiencia y adecuar estos organismos a las necesidades actuales.
El contexto es clave. La posible reforma de la Constitución provincial impulsada por Alfredo Cornejo habilitaría una mayor autonomía municipal, lo que permitiría a cada comuna redefinir el funcionamiento de sus concejos y plasmar esos cambios en sus Cartas Orgánicas.
En ese escenario, cada intendente ya comienza a delinear su propia estrategia:
En General Alvear, el intendente Alejandro Molero fue uno de los primeros en plantear públicamente la necesidad de ajuste. Propone reducir un 20% la estructura del Concejo Deliberante —dos concejales y su equipo— lo que, según sus cálculos, permitiría un ahorro anual de más de 213 millones de pesos. Además, también impulsa eliminar las elecciones de medio término por su alto costo.
En Santa Rosa, la intendenta Flor Destéfanis no cuestiona la cantidad de concejales, pero sí apunta a la estructura interna. Su foco está en reducir los 130 empleados del Concejo Deliberante, a los que considera desproporcionados en relación con las funciones del organismo. Para ella, el desafío es lograr mayor austeridad y eficiencia sin afectar la representación política.
Por su parte, en Guaymallén, el intendente Marcos Calvente evalúa un recorte significativo de entre el 35% y el 40% de los cargos del Concejo, especialmente en el área de asesores. Su planteo se enmarca en una política más amplia de reducción del gasto público que ya aplicó en el Ejecutivo municipal.
En Las Heras, el intendente Francisco Lo Presti propone avanzar tanto en la reducción de concejales como en la estructura del Concejo Deliberante. Tras haber reducido drásticamente los cargos en el Ejecutivo, ahora busca replicar ese ajuste en el ámbito legislativo y plantea incluso la necesidad de reformar la Constitución para permitir mayor flexibilidad en la cantidad de ediles.
Una mirada similar tiene el jefe comunal de Malargüe, Celso Jaque, quien cuestiona la representatividad actual del Concejo. Propone reducir la cantidad de concejales —incluso por debajo del mínimo actual— y sugiere un esquema en el que haya un edil por distrito, además de eliminar las elecciones de medio término.
En San Carlos, el intendente Alejandro Morillas también impulsa una reducción de 10 a 7 concejales, con representación directa por distrito. Además, propone implementar un presupuesto participativo y eliminar las elecciones intermedias como parte de una estrategia integral de eficiencia.
Distinta es la postura en Tunuyán, donde el intendente Emir Andraos considera que el ahorro económico no sería significativo. En su caso, apuesta a modernizar el funcionamiento del Concejo Deliberante para hacerlo más ágil y adaptado a las nuevas formas de gestión, más que a reducir su tamaño.
En tanto, en Luján de Cuyo, el intendente Esteban Allasino no prioriza un recorte estructural, aunque sí analiza ajustes en el sistema político.
Su principal propuesta es eliminar las elecciones de medio término, con el objetivo de reducir costos y evitar interrupciones en la gestión.
El debate, que atraviesa a intendentes de distintos espacios políticos, pone en discusión no solo el gasto público, sino también la representatividad y el rol de los concejos deliberantes en la actualidad.
Con la posible reforma constitucional en el horizonte, las decisiones que se tomen podrían redefinir el mapa político municipal en Mendoza en los próximos años.
Con información de Diario Uno








