A los 93 años, murió el domingo 20 de noviembre Hebe de Bonafini, mientras que Pablo Milanés falleció éste martes 22 por la madrugada en Madrid.

La presidenta de Madres de Plaza de Mayo y símbolo de los Derechos Humanos, Hebe de Bonafini, falleció el domingo a los 93 años. Incontables muestras de afecto y cariño inundaron las redes sociales desde que se supo la noticia y el Gobierno decretó tres días de duelo nacional por el fallecimiento.
La presidenta y cofundadora de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y protagonista central de las primeras marchas por la aparición con vida de los 30 mil detenidos desaparecidos secuestrados durante la dictadura cívico militar que se extendió entre 1976 y 1983, un compromiso de lucha que mantuvo hasta el final de su vida.
Bonafini había estado internada en octubre pasado para hacerse una serie de chequeos. Según aquel parte médico se le hicieron «estudios complementarios en relación con patologías crónicas no transmisibles y se ajustó el tratamiento médico».
El 13 de octubre fue dada de alta y poco después, el 10 de noviembre, volvía a participar de las marchas de las Madres frente a la Casa Rosada. Allí pidió «hacer una pueblada para sacar a todos estos jueces de mierda», al referirse a los ministros de la Corte Suprema de Justicia. Pero en los últimos días debió ser internada nuevamente por complicaciones en su salud, situación que fue mantenida bajo estricta reserva por sus allegados.
Desde el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Kirchner hizo varios llamamientos públicos para condenar a los culpables y proteger a la exmandataria, a quien había definido como «una hija».
Protagonista de innumerables homenajes y premios en Argentina y en mundo, poco antes de su internación había sido el eje de una muestra fotográfica sobre su vida titulada «Hebe de Bonafini, una madre rev/belada», realizada en el Centro Cultural Kirchner (CCK).
La muestra está basada en una selección de fotos basada en el libro «Los Caminos de la Vida», de Ulises Gorini, sobre de la historia de la titular de Madres de Plaza de Mayo y en la presentación la dirigente contó detalles desconocidos de su vida. «Tuve a mis hijos que me enseñaron lo que es la política y yo me olvidé de quién era el día que ellos desaparecieron; nunca más pensé en mi», expresó en ese momento.
Había nacido en la ciudad de Ensenada el 4 de diciembre de 1928 y en 1942 se casó Humberto Bonafini, con quien tuvo tres hijos: Jorge Omar, Raúl Alfredo y María Alejandra.
A comienzos de 1977 su hijo mayor Omar fue secuestrado y desaparecido en La Plata, y en diciembre de ese mismo año corrió la misma suerte su otro hijo, Raúl. Además, al año siguiente desapareció su nuera, María Elena Bugnone Cepeda, esposa de Jorge.
La hija que sobrevivió y la acompañó hasta último momento, Alejandra Bonafini, refirió en un comunicado que Bonafini falleció hoy a las 9.20 y agradeció las «demostraciones de amor, acompañamiento y preocupación» que había recibido su madre tanto en «estos días de internación en el Hospital Italiano de la ciudad de La Plata como en toda su trayectoria militante».
Su legado
Hebe María Pastor de Bonafini inició su tarea como presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo en 1979, luego del secuestro y desaparición de la primera titular Azucena Villaflor, entidad en la que se destacó por la lucha por los derechos humanos, contra la impunidad de los culpables de crímenes de lesa humanidad, junto a la reivindicación de la militancia revolucionaria de los detenidos desaparecidos y asesinados.

Hebe no sólo reivindicó las luchas de sus propios hijos, sino que impulsó el reclamo colectivo de las Madres: «Todos son nuestros hijos». Siguió su lucha sola aún después de la muerte de su esposo, ocurrida en septiembre de 1982.
Como titular de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, promovió el crecimiento de esa institución. Impulsó la creación de un instituto universitario nacional, un periódico, una radio, una casa cultural y una librería. Además administran el centro cultural de las exESMA. Estos hitos coinciden con sus ideas de que los derechos humanos debían conjugarse con los derechos sociales.
De la mano de esa concepción nunca ocultó sus preferencias políticas que quedaron expresadas en sus posiciones intransigentes ante las desigualdades.
Luego de la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia en 2003, por primera hizo pública su adhesión a un Gobierno que abrazó hasta diciembre de 2015 cuando Cristina Kirchner dejó la Casa Rosada.
Pablo Milanés, hacedor de la canción latinoamericana
El cantante y compositor cubano Pablo Milanés, uno de los más destacados exponentes de la Nueva Trova Cubana junto a Silvio Rodríguez, falleció el martes 22 de noviembre a los 79 años en Madrid, España.

«Con gran dolor y tristeza, lamentamos informar que el maestro Pablo Milanés ha fallecido esta madrugada del 22 de noviembre en Madrid. Agradecemos profundamente todas las muestras de cariño y apoyo, a toda su familia y amigos, en estos momentos tan difíciles. Que descanse en el amor y en la paz que siempre ha transmitido. Permanecerá eternamente en nuestra memoria», indica un comunicado difundido por la oficina artística del músico en Facebook.
Milanés se encontraba hospitalizado desde el 13 de noviembre a causa de una inflamación en la vesícula biliar y una infección en el riñón, que lo obligó a cancelar varios conciertos de su gira «Días de luz».
El artista tenía un frágil estado de salud y sufría, entre otras dolencias, un trastorno renal por el que recibió un trasplante de riñón en 2014.
El compositor y guitarrista dio su último concierto el 21 de junio pasado en La Habana, donde actuó para miles de personas en un estadio deportivo.
«A pesar de mis 27 operaciones, salir a cantar es mi vida, es lo que me da emoción. Me da ganas de vivir contemplar la magia que se vive cuando empiezo a cantar y eso es inenarrable», declaró en una entrevista con Télam realizada en febrero del 2019.

Una de las voces más reconocidas de la música cubana
Nacido en1943 en Bayamo, Milanés fue fundador del Movimiento Nueva Trova junto a Silvio Rodríguez y al fallecido Noel Nicola y, como parte de aquel colectivo, exhibió al mundo canciones que se convirtieron en himnos como «Yo pisaré las calles nuevamente», «Yolanda» y «Años». Aquel movimiento marcó un resurgimiento de la composición musical de la isla.
Con esa imponente obra bajo el brazo y un permanente apego por el romanticismo, Milanés forjó un camino propio en la canción iberoamericana.
A lo largo de su vida, editó más de 50 discos, recibió, entre otros, el Premio Nacional de Música de Cuba y el Grammy Latino a la Excelencia Musical, y colaboró con músicos como el pianista de jazz Emiliano Salvador, el cantante Víctor Manuel y Xiomara Laugart,
Fue un artista reconocido y admirado a nivel mundial, se presentó durante décadas en distintos escenarios de América Latina y mantuvo un eterno idilio con el público argentino.
Milanés se encontraba hospitalizado en Madrid debido a «los efectos de una serie de infecciones recurrentes que en los últimos tres meses han venido afectando a su estado de salud», según un comunicado.
La música de Pablo Milanés acompañó a diferentes generaciones y dejó una huella imborrable en la canción latinoamericana.



