La importancia de las uniones vecinales, una deuda pendiente con la historia barrial.
Las uniones vecinales son el espacio en donde un barrio se organiza y crece. Es la deuda pendiente con la historia barrial, un legado que como vecinos debemos sostener.
Como bien es sabido existen barrios que tienen muchísima historia, ya que sus vecinos, hoy, ya nuestras antiguas generaciones, llegaron a terrenos inhóspitos, y con el sudor de sus manos hicieron cosas maravillosas.
Levantaron sus casas, urbanizaron sus calles, trajeron los servicios de luz, gas, agua, e incluso constituyeron la persona jurídica con fines benéficos, así mismo construyeron sedes en la que funcionaron centros de salud, comedores, centros deportivos etc.
Estas asociaciones civiles constituidas, fueron utilizadas, incluso, para colaborar con los vecinos que menos tenían, y para el resguardo de quiénes más lo necesitaban.
Beneficios de constituir una unión vecinal
Las uniones vecinales son concebidas como asociaciones civiles sin fines de lucro, constituidas por vecinos de un barrio o zona determinada, cuyo objetivo es la promoción del bienestar común.
Muchos son los beneficios que otorgan estas asociaciones civiles, ya que a través de ellas, puede ser mejorada la calidad de vida de los vecinos, pueden ser gestionadas obras públicas tales como pavimento, gas, luz, agua, y pueden ser defendidos los intereses del barrio ante distintas autoridades nacionales, provinciales o municipales.
Las uniones vecinales, a través de sus representantes, son constituidas como un nexo entre los vecinos y las entidades públicas y privadas, con el fin de que sean satisfechas sus necesidades, tales como solicitar mayor seguridad en el barrio, el logro de un desarrollo social, cultural y deportivo, entre otros.
¿Cómo conseguir la escritura de la vivienda con ayuda de la unión vecinal?
Uno de los beneficios más importantes que surge por la existencia de una Unión Vecinal constituida en el barrio, es que puede iniciarse a través de ésta, el trámite para poner en regla la propiedad en aquellos barrios donde, por distintas razones, la mayoría o incluso ningún vecino tiene la escritura pública de su casa.
Este proceso se conoce como REGULARIZACIÓN DOMINIAL y, en palabras simples, significa: hacer los pasos necesarios para obtener el título de propiedad (la escritura) de un terreno o vivienda.
Para este tipo de trámite, la Municipalidad recibe la presentación, controla la documentación y analiza cada caso.
La Unión Vecinal, a través de sus representantes, puede acompañar y organizar el trámite, para demostrar que los vecinos viven en esas casas desde hace años, de manera real y legítima, y que cuentan con pruebas que acreditan tal situación.
Documentación requerida
Es por ello que para este proceso puede ser requerida la siguiente documentación:
– boletas de impuesto inmobiliario y municipales,
– boleto de compraventa de la propiedad del vecino,
– cesión de derechos del inmuebles,
– y otros documentos que demuestren que esa familia que está ocupando el inmueble hace muchos años.
La idea es que, si se puede comprobar tal situación, se llegue a lo que todos esperan: la tan ansiada escritura pública de la vivienda
Muchas veces estas situaciones surgen porque el barrio fue formado hace años y los terrenos fueron entregados o vendidos sin escritura, o porque hubo herencias sin sucesión, compras “de palabra”, loteos no aprobados, u otros problemas semejantes.
Para que este trámite pueda ser de forma ordenada, es importante que el barrio tenga una Unión Vecinal formalmente constituida, con representantes que puedan gestionar y presentar la información ante sus respectivas Municipalidades.
El objetivo final es dar seguridad y tranquilidad a los vecinos, y que éstos y sus familias puedan adquirir la escritura de sus viviendas, acceder más fácilmente a servicios como la luz, el agua y el gas, y también poder vender legalmente, pedir créditos u organizar herencias.
Así el barrio puede crecer y ordenarse mejor.
Regularización de uniones vecinales
Es posible que, cuando la Unión Vecinal data de mucho tiempo pasado, ésta halla quedado acéfala en su comisión, o se encuentre desactualizada en cuanto a sus informes contables como consecuencia de que los balances no hayan sido presentados en tiempo y forma.
No obstante, dicha situación puede ser regularizada, mediante la solicitud, ante la autoridad de aplicación de planes destinados a sanear tales irregularidades, teniendo en cuenta que en la actualidad se encuentra vigente la resolución n.º 4339/2022.
Constituir, inscribir o regularizar una Unión vecinal no es un trámite más.
Es poner en regla la voz del barrio. Cuando una comisión queda acéfala o con su documentación contable desactualizada, el barrio pierde fuerza democrática.
Una Unión Vecinal debidamente formalizada permite acceder a múltiples beneficios, así como poder rendir cuentas con transparencia y defender y velar por los intereses colectivos.
Dra. Daniela Raddino, contacto: 261-4724525
Dra. Natali Mesias, contacto: 261-2743440






