
El caso del Instituto Próvolo da para todo. A los desgarradores relatos que componen la causa se suma una historia extraña que agrega más irregularidades a las vejaciones que se produjeron en el lugar
Ramón Amarilla era sacerdote en el 2016 del Próvolo. Si bien no está procesado por los casos de abuso, se supo que tenía dos amantes en esa época, con las que mantuvo encuentros sexuales dentro del instituto. Ambas estaban casadas y sus maridos denunciarían después la situación cuando estalló el caso Próvolo.
Lo llamativo es que en el momento en que salieron a la luz los aberrantes casos de abuso en el instituto católico, también se supo la historia de Amarilla, quien ya no es sacerdote.
Carlos María Franzini, informó al vicario judicial Dante Simón de todo lo ocurrido: incluso de Amarilla y sus amantes. Pero esta información -junto a mucho de lo denunciado por los abusos- fue sesgada por el vicario.
Finalmente el cura Amarilla quedó procesado por estelionato junto a una de sus amantes por robar elementos del Próvolo como manteles y vajilla.
Fuente: Diario Uno




