
En una breve audiencia, se leyeron las acusaciones y hubo 3 pedidos de la defensa de los curas
La primera jornada del juicio por abusos sexuales y episodios de corrupción de menores en el instituto Próvolo comenzó pasadas las 8:30 de ayer y a las 11 ya se había dispuesto un cuarto intermedio hasta hoy a las 8:30.
A primera hora, los 3 imputados entraron al Palacio Judicial por una de las guardias de los Tribunales mendocinos. Lo hicieron con fuerte custodia policial, y fueron ingresados a la sala 4 del Fuero Penal Colegiado.
En los pasillos aguardaba por ellos desde temprano una populosa guarda periodística, con presencia de medios nacionales e internacionales.
Mientras que el ex administrativo Armando Gómez y el cura Horacio Corbacho ingresaron esposados por sus propios medios a la sala, el cura Nicola Corradi lo hizo siendo llevado por una guardia penitenciaria en silla de ruedas.
La defensora de los imputados recusó a uno de los miembros del tribunal e hizo otros dos pedidos: que se transcriban todas las declaraciones testimoniales (más de 100) y que las víctimas declaren durante el juicio (algo a lo que se opusieron la fiscalía y los abogados de los denunciantes, intentando evitar la revictimización).
En ese sentido, la querella y el Ministerio Público Fiscal insistieron en que se recurra a las cámaras Gesell que ya se realizaron durante la instrucción, y dónde los denunciantes se explayaron sobre los episodios denunciados.
Recusación
Al comienzo de la audiencia -antes incluso de que se procedieran a leer las 28 acusaciones contra los 3 imputados-, la abogada Alicia Arlotta (defensora oficial de los enjuiciados) solicitó la recusación del juez Mauricio Juan (uno de los integrantes del tribunal).
Lo hizo considerando que el magistrado aún no cuenta con el aval del Senado para desempeñarse en sus funciones. Acto seguido se desarrolló un mini cuarto intermedio en la misma sala y del que participaron todos los magistrados que actuán en el debate.
En pocos minutos resolvieron no hacer lugar al pedido de la defensora, teniendo en cuenta que la Corte tiene la facultad de designar un magistrado previo a la aprobación legislativa (en caso de que el Senado no le dé el visto bueno, deberá designarse a otro juez).
Con este pedido ya resuelto, se comenzó con la lectura de las acusaciones (16 contra Corbacho, 6 contra Corradi y otras 6 contra Gómez).
Transcripción y declaraciones
Además del de recusación, Arlotta hizo otros dos pedidos durante la primera jornada. Por un lado, solicitó que se transcriba cada uno de los testimonios que se desarrollarán durante el juicio. Lo hizo teniendo en cuenta que Corradi tiene una reducida capacidad de audición; mientras que Gómez es sordo y es analfabeto. Para el ex administrativo, todo se está interpretando además en Lengua de Señas Argentina (LSA).
Asimismo, la defensora pidió también que todos los testigos se presenten a declarar durante el juicio (incluyendo las 11 víctimas). Tanto la querella como la fiscalía se han opuesto -una vez más- a este pedido al considerar que los denunciantes serían sometidos a un proceso de revictimización si tienen que relatar una vez más los aberrantes hechos que padecieron.
En cambio, estas partes solicitan que se incorporen todas las declaraciones vía cámara Gesell. En estas entrevistas los denunciantes ya se explayaron en los hechos.
Apenas se reanude el juicio hoy en la mañana, el tribunal deberá expedirse y resolver estas dos solicitudes. También para hoy martes, se esperan 7 declaraciones: 4 de víctimas, una de trabajadora social (como testigo) y 2 más de personal de apoyo psicológico.
Si bien la parte operativa del debate ha sido planificada por el momento para todo el mes de agosto, el abogado querellante Sergio Salinas estimó que podría extenderse -al menos- durante 3 meses.
Fuente: Diario Los Andes.



