Nos preguntamos que son las lealtades invisibles y como nos afectan en nuestra vida.
Estas lealtades son tan invisibles e indetectables que respondemos a ellas ciegamente aunque nos duela especialmente, cuando repetimos conductas de un modo irrazonable.
Las lealtades
Todos los seres humanos somos leales para poder pertenecer a los grupos de los cuales formamos parte, en primer lugar el de nuestra familia de origen.
Estas lealtades son conscientes o inconscientes, por lo general hacia un ancestro o familiar y da lo mismo que esté vivo o no, si tuvimos contacto con esa persona o no, o si sabemos algo de su vida, lo que nos impulsa a repetir conductas, por ejemplo, estoy implicada con mi abuela materna que murió en el parto y también soy leal a ella, por lo que renuncio a tener hijos en conexión con su destino.
O, con un tío que no nació y mi lealtad es hacia mi padre que está profundamente ligado a ese hermano y yo intento alivianar su carga compartiendo su dolor.
Las lealtades inconscientes, son a nuestra madre o nuestro padre y en menor medida a un hermano/ hermana o a un ancestro.
Es importante también saber sobre las implicancias, que son vínculos inconscientes con personas que fueron excluidas del sistema familiar, de las cuales no tenemos conocimiento alguno.
A modo de ejemplo: las lealtades son las que nos llevan a implicarnos con un hermano/hermana no nacido, porque cuando la madre está mirando hacia esa dirección, uno se implica con ese hermano/hermana por lealtad a la madre, debido a que las implicancias guardan el anhelo de ayudar a la madre o al padre.
Implicancia
En la implicancia hay vínculo y en la lealtad hay amor. La lealtad es la que nos lleva a implicarnos con alguien o con algo, nunca al revés.
No puedo ser más feliz que mi padre o mi madre, entonces boicoteo mi prosperidad económica y/o amorosa.
Conscientemente está la idea de creer que es mala suerte y destruyo relaciones creyendo que lo hago desde un lugar de conciencia y sigo eligiendo parejas o negocios que me lleven al fracaso para no ser más feliz que mi padre/madre porque soy leal a su dolor.
Solemos ser inconscientemente leales a la infelicidad de alguno de nuestros progenitores o ancestros y entonces, de manera recurrente, repetimos conductas y patrones de vida que nos hacen infelices.
Tu yo consciente cree estar buscando tu felicidad, mientras que tu yo inconsciente repite conductas que te conducen a una infelicidad constante y reiterada.
La lealtad invisible es poderosa, incluso se reproduce con mejores estrategias de ocultación porque cada vez te autoengañarás mejor a la hora de elegir.
Sacudirse
Al inconsciente hay que sacudirlo, convencerlo de que ya no es necesario seguir con esa lealtad porque a veces no basta con conocer un problema con la cabeza, hace falta interiorizarlo con el corazón y el cuerpo.
Recalco que, en cada ejemplo descripto, hay que considerar cada contexto familiar, porque no todos los hechos familiares son dolorosos y muchos fueron sanados y cerrados amorosamente en su momento y dimensión temporal.
«Después de realizar una Constelación, algo cambia, algo descansa, algo se abre, algo se expande, algo se ilumina y algo renace en nosotros y en toda la familia»
Viviana Pérez, Trabajadora Social, Facilitadora de Constelaciones Familiares Individuales con más de 15 años de experiencia.
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