Un joven de Luján de Cuyo que baila malambo representará a Mendoza en el Festival Nacional de Laborde en Córdoba.
El pasado domingo 2 de noviembre, el Gran Teatro Independencia estuvo colmado de tradición, zapateo y malambo durante una nueva edición del Pre Laborde.
Allí, el canto, la danza y —por supuesto— el imponente malambo fueron protagonistas de una jornada inolvidable para el folclore cuyano, buscando la selección para la categoría nacional.
Por tanto, Mendoza ya conformó la delegación que viajará del 10 al 17 de enero a la provincia de Córdoba.
Será un equipo con más de 80 artistas que llevarán la identidad provincial al escenario mayor del Festival Nacional del Malambo. Y entre ellos, Luján de Cuyo tendrá un representante histórico.
Desde Luján
Por primera vez, un lujanino conquistó el título de Campeón Provincial en la categoría Solista de Malambo Juvenil.
Con apenas 14 años, Alejo Nicolás Battisti obtuvo el máximo galardón y será quien defienda el orgullo mendocino en la prestigiosa competencia nacional.
Un sueño local que empezó a los cuatro años
Alejo llega a este logro luego de un camino lleno de constancia, disciplina y pasión por nuestras danzas tradicionales.
Su primera maestra fue su mamá, Yesica Mendoza, quien le enseñó los primeros pasos cuando apenas tenía cuatro años y le transmitió el amor por la cultura y el folclore argentino.
Actualmente, Alejo forma parte del Ballet Folklórico Gualey, dirigido por su mamá, y también integra la compañía de Malambo Show Pantheras Company, bajo la dirección de Agostina Scifo.
Un equipo que acompaña y hace historia
El joven campeón es entrenado por Marcos Vázquez, primer Campeón de Malambo de Mendoza (año 2024).
Junto a su equipo guió a Alejo en este proceso que hoy lo coloca en lo más alto del malambo juvenil mendocino.
Luján de Cuyo, cuna de tradiciones
Este hito no solo celebra el talento de un niño prodigio del malambo, sino que también coloca a Luján de Cuyo en el centro de la escena folclórica provincial.
Familiares y amigos, junto a la comunidad acompañan con emoción a Alejo, para representar a Mendoza y mostrar —con cada golpe de bombo y cada zapateo— que nuestras raíces siguen vivas y más fuertes que nunca.








