domingo, abril 26Te mantenemos informado
Sombra

La Asociación de Viñateros de Mendoza advierte una crisis histórica y reclama medidas urgentes para salvar la vitivinicultura

La Asociación de Viñateros de Mendoza (AVM) lanzó un comunicado contundente en el que denuncia que el sector atraviesa “una de las peores crisis de rentabilidad en décadas” y advierte sobre el riesgo de desaparición de miles de productores primarios. La organización alertó que, de no existir respuestas concretas del Gobierno y la cadena vitivinícola, evalúan la posibilidad de realizar un acampe en las rutas provinciales.

Según el comunicado, la ecuación económica del viñatero mendocino “ya no cierra”. Durante el ciclo 2024/2025, los costos de producción se dispararon mientras el valor de la uva se mantuvo estancado, e incluso por debajo del año anterior. “Todo subió menos la uva”, afirmaron desde la entidad, señalando que esta situación afecta tanto a pequeños como medianos y grandes productores.

Los datos difundidos por la AVM reflejan incrementos alarmantes: la energía y el riego aumentaron más del 100%, la mano de obra de cosecha un 115%, y los fletes un 95%. A esto se suma una presión fiscal “confiscatoria”, con impuestos y tasas que registraron subas del 50% al 250%. De acuerdo con las estimaciones del sector, el Estado se queda con el 57,1% del excedente neto de una finca productiva.

Springtime 2026

Un mercado desequilibrado

La Asociación subrayó que el mercado de la uva se encuentra “destruido”, con una cadena de valor desequilibrada en la que el productor carece de poder de negociación. Más del 50% de las bodegas no producen su propia materia prima, lo que —según los viñateros— genera una posición dominante a la hora de fijar precios. Además, denunciaron que las bodegas compradoras pagan por debajo del costo real, y con plazos extendidos de hasta seis o nueve meses, muchas veces con retrasos.

cangelosi

“Nos hemos convertido en el eslabón de ajuste de la cadena. Asumimos los riesgos, pero somos los primeros en perder”, remarcaron desde la AVM, advirtiendo que la falta de previsibilidad obliga a endeudarse, malvender o suspender tareas culturales esenciales como la poda o la renovación de plantas.

Plagas, costos y desamparo

A la crisis económica se suma un problema sanitario que agrava la situación: la expansión de la lobesia botrana. Desde la Asociación recordaron que esta plaga, introducida por falta de controles estatales, genera pérdidas cuantiosas en las fincas. Si bien este año el Gobierno provincial comenzó a actuar frente al problema, “el remedio llega tarde y los daños ya los pagó el productor”, lamentaron.

Reclamos y advertencia

Los viñateros aclararon que no buscan subsidios ni parches, sino medidas estructurales que devuelvan rentabilidad y estabilidad al sector. Entre sus principales reclamos se incluyen:

  • Reducción urgente de la presión impositiva.
  • Implementación de herramientas de financiamiento a mediano y largo plazo.
  • Reglas claras de negociación y condiciones de pago justas.
  • Políticas activas de control sanitario y apoyo técnico ante contingencias climáticas o plagas.

“La vitivinicultura está dejando de ser un camino de vida”, alertaron. La crisis impacta directamente en el tejido social rural: fincas abandonadas, pérdida de empleos, migración de jóvenes y caída de inversiones comprometen el futuro de más de 100.000 trabajadores, entre temporarios y permanentes.

“Sin productor primario, no hay vino”

La Asociación enfatizó que la gravedad de la crisis trasciende lo económico. “Cuando cae el viñatero, se debilita todo el entramado rural: el pueblo, la escuela, el almacén, la cultura local”, señalaron. Y agregaron: “Si queremos que Mendoza siga siendo la capital mundial del vino, primero debemos cuidar a quienes producen la uva. Sin productor primario, no hay vino; y sin vino, no hay economía regional, no hay turismo, no hay Mendoza”.

Finalmente, la AVM hizo un llamado al Gobierno nacional, provincial, los municipios y al resto de la cadena vitivinícola para trabajar de manera conjunta en soluciones concretas. “El productor quiere seguir produciendo, pero eso es imposible sin reglas claras y justas”, advirtieron.

El comunicado concluye con un mensaje directo: “Hoy más que nunca necesitamos voluntad política, compromiso del sector y una mirada de largo plazo. Si no hay reacción, el viñatero desaparece y con él, una parte esencial de la identidad mendocina”.

Cochería Alarcón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.