El próximo martes 18 de diciembre se realizará un homenaje a la docente Olga Sosa. Se entregarán diplomas por el centenario de la escuela Jerónimo Espejo de Agrelo y conjuntamente, se reconocerá a Olga Sosa, quien fue directora y maestra durante 27 años en dicho establecimiento, conformando parte de la Mesa Académica para la entrega de diplomas.

Olga Sosa, una docente de corazón
Nacida el 13 de febrero de 1936, Olga Sosa heredó el amor por la docencia de su madre, una reconocida docente de Luján de Cuyo, llamada María Concepción Sosa de Ordenes cuya trayectoria fue destacada a través de la creación del Centro de Educación Básica de Adultos, CEBA, que hoy lleva su nombre situado en Mayor Drummond, Luján de Cuyo.
Olga Sosa, cursó sus estudios primarios en el Colegio de Lunlunta: “Santa Unión de Los Sagrados Corazones” y continuó su formación secundaria en la Escuela Normal Mixta “Tomás Godoy Cruz” de donde egresó con el título de Maestra.
Una joven docente en Agrelo
Con 16 años cumplidos, comenzó su tarea docente en la Escuela Nacional Nº 66, la cual es hoy la Escuela Nº 158 “General Jerónimo Espejo”, ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo. Por el año 1961, obtuvo una beca por concurso en el Instituto Nacional de Salud Mental en la Ciudad de Buenos Aires, allí se graduó como Maestra Especializada en Niños con Capacidades Diferentes, al finalizar sus estudios fue nombrada Docente con cargo directivo en establecimientos dependientes de esa Institución.
Cabe recalcar también su formación académica como Terapista Ocupacional y Bibliotecaria Nacional. De regreso a Mendoza, reinició su actividad docente en la Escuela de Agrelo donde pasó los mejores 27 años de su vida. Allá por el año 1981, obtuvo por concurso la titularidad como Directora Maestra en la escuela de frontera Nº 1-453 “Soberanía Argentina” ubicada en el distrito de Las Cuevas, de donde guarda una hermosa experiencia y bellos recuerdos.
Se abocó a la tarea de realizar todo tipo de refacciones ya que dicha escuela estaba en ruinas. Gracias a la ayuda de la Comunidad, de Gendarmería Nacional, del Ejército Argentino y la Policía del lugar, logró su cometido de poner dicho establecimiento en condiciones aptas para ejercer su labor docente. Permaneció allí hasta su jubilación luego de 35 años al servicio.



