La escritora, editora y docente María Cristina Ramos fue confirmada como una de seis finalistas que aspiran al prestigioso Premio Hans Christian Andersen –considerado el Nobel de la literatura infantil–, cuyo fallo se dará a conocer el 30 de marzo en la Feria del Libro de Bologna (Italia).

En diálogo con la Directora de la Biblioteca Popular Municipal Juan Bautista Alberdi de Luján de Cuyo, Rosa Ruiz Huidobro, recordó el paso de la escritora María Cristina Ramos por la biblioteca lujanina, con quien siempre mantuvo una hermosa amistad literaria desde aquella primera vez.
“Creo que hacen ya cerca de 20 años que vino por primera vez a la Alberdi. El primer taller de lectura que dio fue cuando la biblioteca funcionaba en el sindicato municipal. Fue enviada por CONABIP”, recordó Rosa Ruiz Huidobro a Diario Luján.
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«En mi escritorio hay una foto de ella, junto a quien fuera tesorera Leonor de Casas. Recuerdo ese momento como si fuera ayer, porque para variar eran tiempos difíciles en la Argentina. Creo fue cerca de la crisis del 2001. Allí estaba la Alicia Colosimo también, quien después fue una de nuestras grandes animadoras y promotoras de la lectura en la Alberdi», completó la Directora de la biblioteca.
La «Cris», como la llaman, ha dado varios talleres en la biblioteca a la gente de las bibliotecas de Luján. También visitó la biblioteca Virgen de la Carrodilla.
Luján de Cuyo a través de sus lectoras y lectores, de la gente que trabaja en las bibliotecas celebra con gran orgullo lo que está aconteciendo en las Letras y en cuanto a este premio al que está nominada María Cristina Ramos, es más que merecido por sus letras, su creatividad, pero fundamentalmente por su sensibilidad y su amor por la lectura.
Rosa Ruiz Huidobro recordó que fue Cristina quien en una conversación le mencionó de la importancia de la poesía para niños y en cada página de sus libros, entre rimas juegos e ilustraciones se despiertan sensaciones de infancia que solo pueden ser removidas con una escritora de esta sensibilidad.
«Qué más decir, cambió nuestras cabezas, siempre con una palabra esperanzadora, Cris pone todo, sentimiento y corazón, ama lo que hace. Creo que la Cris se merece este premio y mucho más, pero su premio mayor es su corazón puesto en cada palabra», expresó la Directora de la Biblioteca Popular Municipal Juan Bautista Alberdi de Luján de Cuyo.
En palabras de la autora
Cristina Ramos expresó que su obra tiene impronta del paisaje patagónico. El paisaje de Patagonia es múltiple y misterioso. Extensiones de meseta, el bosque, la cordillera, los glaciares; también los valles. Lo existencial se alimenta de extensos horizontes, de callados misterios. El arte emerge como puede, desde la sensibilidad de cada uno. Le conmueve el silencio y lo desconocido, también en el paisaje humano.
Está convencida de la importancia de la lectura literaria en la formación de lectores, en el llamado a la sensibilidad, a la ampliación de la mirada.
«El lector de literatura en general y de poesía en especial es un lector que puede percibir, disfrutar y potenciar miradas del mundo que lo configuran como un ser humano más habilitado para vivir en sociedad. La lectura literaria convoca, en la subjetividad de los lectores, lo real, lo posible y lo soñado que lleva a moverse más allá de lo determinado por entornos y circunstancias», expresó Ramos.

Sobre escribir poesía para niños
Ramos considera que la poesía es un juego que tensiona los límites de la lengua, también la dinámica de creación de quienes escriben. Es a la vez un puente invisible de encuentro con lectores que buscan -para su sed- a veces lo armónico, a veces la ruptura, o el juego, la penumbra de lo no dicho, la atmósfera donde proyectar mundos que han permanecido acallados o que apenas se vislumbran. En la infancia la palabra poética llama y responde al juego, a la revelación placentera, a lo inesperado, a los espacios donde se afincan las preguntas. Y es que la poesía acercala frescura de los sentidos que no se cierran, que dejan espacio para lo secreto y lo deseado de cada lector.
Ante la pregunta sobre la capacidad de la literatura infantil argentina para atravesar las fronteras nacionales con tanta vitalidad en los últimos años, Ramos dijo que puede deberse al resultado del hacer de muchas escritoras y escritores talentosos, que han desarrollado obras que han ido sumándose con otras y enriqueciéndose mutuamente. Más el sostén de grupos e instituciones. En este caso, ALIJA, Asociación de Literatura Infantil y Juvenil Argentina, que integra la red internacional del IBBY y propone candidatos cada dos años para este premio y propicia -con gran esfuerzo- intercambios con otros países.




