Dentro de pocos días volveremos a vivir esa sensación única que solo genera un Mundial.
Durante semanas, millones de personas dejarán de lado diferencias, preocupaciones y rutinas para compartir una misma ilusión.
Una vez más, nuestros corazones se unirán para defender lo nuestro y acompañar a la Selección Argentina.
Pero esta Copa del Mundo tendrá un ingrediente especial.
Más allá de los resultados, de los rivales y de la competencia, muchos sentimos que estamos ante el final de una era.
Inevitable
Todo indica que será el último Mundial de Lionel Messi. Pensar en eso inevitablemente genera emoción.
Messi no solo es el mejor futbolista de nuestra generación; es también el protagonista de recuerdos que acompañaron nuestras vidas durante casi dos décadas.
Lo vimos crecer, caer, levantarse y finalmente alcanzar la gloria máxima con la camiseta argentina.
Por eso, cuando llegue el momento de su despedida mundialista, seguramente habrá lágrimas. No solo por el resultado de un partido, sino porque estaremos despidiendo una parte de nuestra propia historia.
Cada generación tiene sus ídolos, pero muy pocas tienen el privilegio de ver a uno convertirse en leyenda mientras todavía está en la cancha.
Tal vez este Mundial nos regale una última alegría. Tal vez nos deje imágenes que quedarán para siempre.
Lo que es seguro es que millones de personas en Argentina y en todo el mundo estarán mirando con una mezcla de orgullo, admiración y nostalgia.
Porque cuando Lionel Messi juegue su último partido en un Mundial, no será solo el final de una carrera extraordinaria; será el cierre de una historia que nos hizo soñar, emocionarnos y creer que todo era posible.






