
Según calculan en el mercado, el Central vendió hasta u$s1.500 millones en futuros en las últimas dos semanas. Busca acotar la suba del billete
El inicio de la última semana financiera antes de un domingo clave por las PASO encontrará al Banco Central decidido en seguir «acotando» la volatilidad del dólar. Guido Sandleris y su equipo redoblarán los esfuerzos para que el tipo de cambio no sea un tema que gravite en el humor de la sociedad a horas de ir a las urnas.
Básicamente, lo que hará el Central es continuar con su activa política en los mercados de futuros, con intervenciones para aplacar las expectativas de un mayor salto de la divisa.
Se calcula en las mesas de dinero de los bancos que en las últimas dos semanas, cuando empezó a verse un cambio de tendencia en el tipo de cambio súper planchado que se venía dando, la entidad habría vendido entre u$s1.000 y u$s1.500 millones en los tramos más cortos para inducir un freno en el alza del billete que se veía en el mercado contado.
Además, la tasa de interés de las Letras de Liquidez (Leliq) pasó del 59% a mediados del mes pasado hasta el actual 61%. Así, la combinación de tasas más operaciones en los futuros será la fórmula elegida para vigilar que el dólar no se escape.
La realidad es que el Gobierno es competitivo en estas elecciones porque el dólar se calmó. La mejora en la imagen e intención de voto de Mauricio Macri tiene sus cimientos en la estabilidad cambiaria, condición necesaria para que la economía deje de caer y la inflación de deambular con tasas del 3-4% mensual.
Desde el Gobierno confían en que el Central mantiene un poder de fuego importante no sólo para frenar movimientos excesivos en el tipo de cambio durante esta semana, sino que la clave será administrar esos recursos en caso de que el resultado de las PASO no le sonría al oficialismo. Por ahora, y hasta la apertura del mercado del 12 de agosto, el Central seguirá vigilando que el dólar no se escape.
Fuente: Iprofesional.



