Brutal agresión a un joven a la salida de un boliche reaviva la preocupación por la violencia en grupo. Un ataque ocurrido en septiembre volvió a quedar en el centro de la escena tras la ampliación de la denuncia de la víctima, un joven de 19 años.
Este jueves salió a la luz más información sobre el episodio de violencia en Mendoza que involucra a un grupo de rugbiers ocurrido en septiembre en un boliche en Luján de Cuyo.
Agustín Salvador Huri, de 19 años, amplió su denuncia ante el Ministerio Público Fiscal por la agresión sufrida durante la madrugada del 27 de septiembre, a la salida del boliche Grita Silencio.
Según informó su abogada defensora, Julieta Massara, el ataque comenzó tras una discusión dentro del local y continuó en la vía pública, donde el joven fue golpeado por varias personas.
Las cámaras de seguridad registraron la secuencia, en la que es posible observar cómo Huri cae al piso, intenta incorporarse y vuelve a ser agredido.
La profesional confirmó que la víctima identificó a los presuntos agresores a través de redes sociales.
Al parecer serían jugadores del Jockey Club de Córdoba que estaban en Mendoza por un partido de la primera categoría.
La causa fue remitida a la unidad fiscal correccional mientras avanzan las actuaciones.
Lesiones
Tras la golpiza, en la enfermería del boliche debieron colocarle cuatro puntos de sutura: uno en la boca y tres en la cabeza.
Además, profesionales médicos diagnosticaron ruptura de tímpano, una lesión que podría modificar la calificación legal del hecho y agravar la situación procesal de los involucrados.
Massara señaló que el joven atraviesa un proceso de recuperación tanto física como emocional.

“El primer día estaba muy asustado y desilusionado, pero decidió denunciar porque no quiere que algo así vuelva a ocurrir”, expresó a Sitio Andino.
Próximos pasos
Las próximas medidas judiciales estarán orientadas a determinar la gravedad de las lesiones y a la identificación completa del agresor principal.
En caso de confirmarse lesiones graves, la causa podría pasar a la Unidad de Homicidios y Violencia Institucional.
El hecho vuelve a poner en agenda la preocupación social por episodios de violencia en grupo protagonizados por jóvenes vinculados al rugby, una problemática que persiste a pesar de la condena pública y judicial en casos anteriores.







