El gobierno nacional avanzó con la restitución la autonomía del INTA, INTI e INV. El presidente dejó sin efecto las reformas que habían modificado a organismos estratégicos. En Luján de Cuyo, el INTA y el INTI vuelven a tener autonomía, mientras que el INV recupera su rol central para la vitivinicultura mendocina.
Este DNU revierte los decretos dictados entre mayo y agosto de 2025 que habían reorganizado al Estado nacional en diversas áreas, desde la cultura y la ciencia hasta el transporte y la producción. En términos prácticos, esta restitución significa que todos esos organismos vuelven a tener el mismo estatus y autonomía que tenían antes de esas reformas.
Ahora bien, ¿Qué implica esto para Luján de Cuyo? Muchísimo. Porque entre los entes restituidos hay dos que están afianzados en nuestro departamento y que marcan la vida productiva y científica de la región:
INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria): desde su Estación Experimental Mendoza, en Luján de Cuyo, aporta conocimiento, innovación tecnológica y acompañamiento permanente a los productores. Su tarea en vitivinicultura, olivicultura y cultivos regionales es esencial para mantener a Mendoza en la vanguardia agropecuaria. Con el decreto, el INTA recupera su autonomía institucional, lo que le permitirá sostener con fuerza su agenda de investigación y extensión.
INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial): también con sede en Luján, es un actor clave para el desarrollo tecnológico e industrial de la provincia. Desde aquí se promueve la innovación aplicada, la transferencia tecnológica y la mejora de procesos productivos, en especial para pymes que necesitan competitividad. Su vuelta a la autonomía refuerza la capacidad de acompañar a la industria mendocina.
A estos dos pilares se suma un tercer organismo que, si bien no tiene sede principal en el departamento, resulta central para nuestra identidad productiva:
INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura): con sede en Ciudad de Mendoza, es el organismo regulador y certificador de toda la cadena vitivinícola del país. Su labor es determinante para la calidad, la fiscalización y la proyección internacional de los vinos, incluidos los que nacen en las fincas y bodegas de Luján de Cuyo, corazón de la vitivinicultura argentina.
El DNU 627/2025 también devuelve autonomía y vigencia a otros organismos en distintas áreas: en cultura, como el Instituto Sanmartiniano, el Instituto Eva Perón o la Comisión Nacional de Monumentos; en transporte, como la Dirección Nacional de Vialidad, la ANSV y la CNRT; y en ciencia y producción, como el Banco Nacional de Datos Genéticos, el INASE, el INAFCI y la Agencia ARICCAME, entre varios más.
En resumen, esta medida no solo busca dar seguridad jurídica y despejar vacíos normativos tras el rechazo del Congreso a los decretos previos.
Para nosotros en Luján de Cuyo, significa mucho más: es la confirmación de que nuestro departamento sigue siendo un polo estratégico para el desarrollo agroindustrial y científico del país, con instituciones como el INTA y el INTI trabajando desde acá, y con el INV como garante del vino que nos representa en el mundo.
Reconocimiento
Finalmente, es justo reconocer que esta restitución institucional no hubiese sido posible sin el acompañamiento de los trabajadores organizados en el gremio ATE, el más representativo de los estatales, y del gremio propio de los empleados del INTA, que sostuvieron el reclamo en todo momento.
A ello se suma el compromiso de la directora del INTA Mendoza Ing. Agr. Analía Díaz Bruno, quien llevó la voz de la institución ante diputados y senadores nacionales, mostrando la importancia de la labor científica, tecnológica y territorial que el organismo despliega en Mendoza y en toda la región.





