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Quedó libre al demostrar que actuó en defensa al estar en contexto de violencia de género

Se trata de Patricia Garnica (34), quien apuñaló a su pareja Cristian Vergara (38) en febrero de 2020.

Patricia Garnica.

Los investigadores comprobaron que fue ella quien ultimó al hombre, pero el proceso judicial demostró que la mujer vivía en una espiral de violencia, por lo que quedó libre de culpa y cargo. Inicialmente, la mujer fue detenida y acusada de homicidio agravado por el vínculo, lo que la ponía frente a la posibilidad de pasar el resto de sus días tras las rejas. 

La defensa de Patricia logró que la historia empezara a relatarse desde antes de aquel fatídico 13 de febrero de 2020. Hasta la fiscal Andrea Lazo se sumó en el pedido de sobreseimiento, al igual los abogados que representaban a la familia del fallecido. Por lo tanto, el juez Federico Martínez le otorgó la libertad a Garnica al entender que se trató de un caso de «legítima defensa en el contexto de violencia de género».

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PATRICIA Y CRISTIAN ANTES DE LA MAÑANA FATAL.

13 de febrero

Al principio, la querella apostó por la versión de que Patricia había matado a Cristian mientras este dormía. Sin embargo los testigos que podrían haber abonado esa hipótesis presentaban contradicciones. Además, la pareja residía en una casa común de la calle Congreso de Tucumán, donde se subalquilaban las piezas: al estar tan cerca, sus vecinos completaron el panorama. 

Vergara habría querido forzar a Patricia, y ella se defendió. «Las evidencias dejaron claro que aquella madrugada Vergara se fue de fiesta y volvió tarde, probablemente drogado. Al entrar, quiso forzar a Patricia para que tuvieran sexo y ella se resistió«, contó a este diario Migliavacca, otro de los defensores. 

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Se cree que a las 9:30 de aquella mañana trágica Patricia le dio a Vergara dos puntadas de cuchillo tipo tramontina, una en el abdomen y otra en el tórax. El sujeto caminó unos metros y falleció por shock hipovolémico unos metros más allá. 

Cuando la detuvieron, Patricia se las arreglaba para amamantar a S. -el niño que tuvo con Vergara- en el interior de una celda de la Comisaría 11°. Para entonces ya se había constatado que la mujer presentaba lesiones en brazos, muñeca, cara y mentón.

Más tarde pasó a domiciliaria. Ahora confirmaron que quedará libre. «Durante la audiencia, Patricia quiso hablar pero no pudo: se le quebraba la voz»

Un contexto de violencia

Patricia es mamá de tres hijos y se gana la vida como empleada doméstica. Cuando los pesquisas fueron al barrio a hacer encuestas ambientales, surgió que los vecinos la habían visto dos por tres con el ojo morado o con la cara desfigurada por los golpes. A ello se le sumaron las pericias psicológicas: se ordenó que Patricia fuera evaluada por un comité que reunía a profesionales del Cuerpo Médico Forense y la Fiscalía de Violencia de Género. Su conclusión fue que efectivamente padecía violencia

El abogado Migliavacca describe el final del caso: «así es como hoy la sobreseyeron. Patricia estaba muy emocionada. De hecho, quiso hablar y no pudo porque se le quebraba la voz. Lloró durante toda la audiencia».

Fuente: MDZol

Cochería Alarcón

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