«Noche de paz, noche de amor, todo duerme en derredor», así comienza la famosa canción navideña.
Muchas personas esperan con ansias estas fechas, es una época de reflexión, reunión con los seres queridos y de hecho algunos piensan que de alguna manera es como reiniciar el cronómetro, un año termina y otro nuevo inicia, el nuevo va a ser mejor que el anterior.
Como muestra de alegría y recordando por que no los viejos tiempos, hay uso de pirotecnia, a pesar que en el año 2020 quedo prohibido el uso de la misma.
A diferencia de otras prohibiciones al parecer creadas con el único fin de recaudar, existen cientos de razones por la que deberíamos cambiar las viejas costumbres de festejo y de esto es de lo que quería contarles hoy.
En Lujan de Cuyo, Perdriel, vive Anyelén Aciar ella es madre de Mateo, un niño de 13 años con la condición de espectro Autista de alto funcionamiento.
La noche de paz, noche de amor triste e irónicamente termina siendo todo lo contrario.
Anyelen cuenta que cada año toda su familia tiene preparada una rutina para ayudar a su hijo con los estruendos de la pirotecnia.
Días antes advierten a Mateo sobre lo que va a pasar esa noche, le hacen saber que su hogar es muy seguro, tratan de buscar un lugar apartado de los fuertes sonidos y le colocan sordinas.
Pese a todas estas medidas, como es sabido la mayoría usa fuegos artificiales.
Sobrecarga sensorial
Días antes de las fiestas, Mateo comienza con una sobrecarga sensorial demasiado alta.
Ese miedo, angustia y dolor la mayoría de las veces termina en un llanto incontrolable que puede durar minutos, horas incluso días.
Cito las palabras de Anyelen, «en estas fechas hablamos de empetía, amor, inclusión y paz, pero algunos parece que festejan con el dolor y aungustia de los demás, mi familia solo quisiera tener unas fiestas con dignidad y tranquilidad» .
El espectro Autista no son un par de chicos a los que les molestan los ruidos fuertes, como algunos piensan.
Es mucho mas que eso y sería bueno que buscáramos información respecto a esto.
Al escribir esta nota me imaginaba a Mateo, a los demás niños y niñas que tienen la condición de espectro Autista.
También imagino a los veteranos de Guerra que tanto entregaron al país, sentados en una mesa a las 00h junto a sus seres queridos, solo disfrutando, riendo a carcajadas con sus seres queridos, lejos del dolor, sin miedos lejos de la angustia y ni hablar de las mascotas.
Como mencioné antes, son cientos de razones para no usar pirotecnia.
Creo que como sociedad vamos cambiando y abandonando estas prácticas dañinas, desde mi percepción me gusta pensar que vamos cambiando para mejor.
Estoy muy seguro que dentro de un tiempo esto solo va a ser solo un feo recuerdo para Mateo y brindo por eso!!
Les deseo felices fiestas a todos los lectores de Diario Lujan. ¡Salud!







