El comprador de «la casita de Dios» ¿podrá ser gobernador?
Omar De Marchi levantó polémica tras adquirir el edificio del Próvolo para llevar allí el gobierno municipal; y ahora no sabe cómo impactará esto en su carrera política
No le falta audacia y pone su mejor cara de circunspección, con severo rictus ceremonial, a la hora de entrar en polémicas decisiones de las que está convencido. Lleva dos décadas militando en la política, viene de un partido chico y tradicional como el PD (Partido Demócrata) que lo obligó a reinventarse a paso firme. Lo hizo una y otra vez y cuando se le acabó el hilo allí, apuntó con éxito adonde tenía espacio. Así llegó a la presidencia del PRO mendocino.
Sin aflojar el tranco, camina desde hace años la senda por la que quiere alcanzar un solo objetivo: ser el primer gobernador de Mendoza no radical ni peronista desd...
