Vendían sábanas del Próvolo
Con el Próvolo cerrado, un cura y una ex empleada vendían las sábanas del lugar. También ofrecían un metegol, un televisor y una mesa de ping pong.
Tan poco creíble que roza lo surrealista, aunque siempre con dejos de tristeza y bronca. En el instituto religioso para chicos sordos Antonio Próvolo (en Carrodilla y donde se investiga desde noviembre del 2016 la presunta comisión de abusos sexuales contra chicos sordos) no dejaron de ocurrir ilícitos ni siquiera con el predio cerrado e intervenido judicialmente. Aunque se trataron de hechos más leves que los que integran las causas principales.
Según una denuncia incluida en el expediente 21.510/17 con fecha del 24 de noviembre del año pasado -a días de cumplirse el primer año desde que se destapara el escándalo sexual públicame...
