El complejo Chozos Resort ubicado en la Micrópolis Alto Agrelo, en Luján de Cuyo, fue distinguido por segundo año consecutivo por la Guía MICHELIN, que reconoce su arquitectura, identidad, servicio y experiencia para los huéspedes.
Chozos Resort, ubicado en la Micrópolis Alto Agrelo, en Luján de Cuyo, recibió por segundo año consecutivo una Llave MICHELIN, una de las principales distinciones internacionales para establecimientos hoteleros.
El reconocimiento vuelve a destacar a este proyecto mendocino por su propuesta de alojamiento, su identidad arquitectónica y la experiencia que ofrece en un entorno marcado por la Cordillera de los Andes.
La Llave MICHELIN es el reconocimiento hotelero equivalente a la Estrella MICHELIN en el ámbito gastronómico. Para otorgarla, la Guía MICHELIN evalúa cinco criterios universales: la excelencia en arquitectura y diseño interior, la calidad y consistencia del servicio, la personalidad y el carácter del hotel, la relación entre precio y experiencia y su contribución significativa al entorno.
Un proyecto nacido de una alianza internacional
Chozos Resort nació hace seis años a partir de una alianza entre Margarette Lee y Young Woo, de Youngwoo & Associates, de Estados Unidos, y Armentano Desarrollos Inmobiliarios. El proyecto fue concebido con la intención de integrar arquitectura, arte, naturaleza e identidad local, tomando como inspiración la herencia de los pueblos Huarpes y sus antiguas construcciones circulares.
Actualmente, el complejo cuenta con 15 Chozos, cuatro Glam Camps, un área destinada a eventos y el restaurante Barro Cocina.
A esto se suman diferentes experiencias indoor y outdoor diseñadas para vincular a los visitantes con el paisaje de Luján de Cuyo.
Los Chozos presentan formas abovedadas y cúpulas que superan los cuatro metros de altura. Están construidos con hierro, hormigón y piedra de Mendoza, en una propuesta que busca combinar materiales locales con una arquitectura contemporánea.
Los Glam Camps, por su parte, están inspirados en las canoas utilizadas por los Uros en el lago Titicaca. Cada unidad incorpora más de 1.500 totoras enrolladas y trenzadas artesanalmente, una característica que convierte a cada espacio en una pieza singular dentro del complejo.
El reconocimiento a una identidad mendocina
Nicolás Armentano, uno de los socios fundadores de Chozos Resort, destacó el valor del reconocimiento obtenido por segundo año consecutivo y lo vinculó con el esfuerzo de todas las personas que forman parte del proyecto.
“Hoy la Guía MICHELIN nos eligió por segunda vez y el orgullo que siento es inmenso. Este reconocimiento es de todos aquellos que confiaron y que hacen día a día este proyecto”, expresó Armentano.
Margarette Lee, también socia fundadora, recordó el vínculo que mantiene con Mendoza desde hace dos décadas y sostuvo que la distinción representa también un reconocimiento a la provincia, sus paisajes y su identidad.
“Hace veinte años nos enamoramos de Mendoza y nos hicimos una promesa: construir un lugar a la altura de su belleza”, señaló Lee.
La empresaria destacó además la majestuosidad de los Andes, los viñedos y la hospitalidad mendocina, y compartió la distinción con el equipo del complejo y la comunidad que acompañó el desarrollo del proyecto.
Alto Agrelo, como escenario de una propuesta internacional
Chozos Resort forma parte de Micrópolis Alto Agrelo, uno de los ecosistemas urbanos integrales desarrollados en Mendoza junto con Micrópolis Piedemonte, Micrópolis Maipú y Micrópolis Perdriel.
La renovación de la Llave MICHELIN vuelve a poner en escena a Alto Agrelo y a Luján de Cuyo dentro del circuito internacional de la hotelería de alta gama, con una propuesta que combina alojamiento, arquitectura, paisaje, gastronomía y arte.
El reconocimiento también refuerza el posicionamiento de Mendoza como destino turístico internacional y pone en valor proyectos que buscan integrar la experiencia de los visitantes con el territorio, utilizando al paisaje cordillerano, la identidad local y la cultura mendocina como parte central de su propuesta.






