Hoy experimentamos desafíos ambientales cada vez más evidentes. El cambio climático, la escasez de agua, la disminución de la biodiversidad y el aumento de las temperaturas en nuestras ciudades. En este contexto, el paisajismo tiene una responsabilidad que va mucho más allá de lo estético.
Hablar de paisajismo ecosistémico es una forma de diseñar espacios verdes inspirados en cómo funcionan los ecosistemas naturales.
El desafío es crear jardines atractivos, espacios que aporten biodiversidad, y que utilicen el agua de manera eficiente y que sean más saludables y resilientes en el tiempo.
Diseño de jardines con plantas y ciclos de floración
Uno de los principios fundamentales del paisajismo ecosistémico es diseñar jardines que mantengan interés visual durante todo el año.
Para lograrlo, no se depende exclusivamente de la floración. La estructura vegetal es la base del diseño.
Las plantas estructurantes cumplen un rol fundamental porque son las que sostienen la imagen del jardín en todas las estaciones.
Ya sean arbustos perennes, gramíneas ornamentales, especies de follaje persistente y árboles de valor arquitectónico; es necesario analizar el aporte de volumen, textura, movimiento y color, incluso cuando las floraciones han terminado.
El diseño ecosistémico aporta el esqueleto vivo del paisaje.
Sobre esta estructura incorporan especies con diferentes ciclos de crecimiento y floración.
El objetivo es que el jardín tenga momentos de protagonismo a lo largo del año, evitando los períodos de vacío visual que suelen aparecer cuando se utilizan pocas especies o se concentran todas las floraciones en una misma temporada.
Sobre el Paisajismo Ecosistémico
Mientras algunas especies florecen en primavera, otras alcanzan su máximo desarrollo en verano.
Del mismo modo, existen plantas que aportan color, frutos, texturas o floraciones durante el otoño e incluso durante el invierno.
Un jardín ecosistémico bien diseñado considera las sucesiones estacionales.
La presencia de flores invernales resulta especialmente valiosa porque aporta interés paisajístico en una época en la que muchos jardines parecen detenerse.
Diversas especies adaptadas a nuestro clima pueden ofrecer floraciones en los meses más fríos, generando contraste, color y recursos para insectos polinizadores cuando estos son más escasos.
El desafío actual
El paisajismo del futuro ya no puede pensarse únicamente desde la ornamentación.
Cada jardín, parque o espacio verde puede convertirse en una oportunidad para restaurar procesos ecológicos y mejorar la calidad de vida de las personas.
Es importante destacar que diseñar con la naturaleza implica comprender que cada decisión tiene un impacto.
En este sentido, el verdadero éxito de un proyecto no se mide solamente por cómo se ve, sino también por cómo funciona a lo largo del tiempo.
Sobre la entrevistada
Heliana Pregrasso, es paisajista especializada en manejo sustentable de áreas verdes, desarrolla proyectos basados en criterios ecosistémicos, integrando diseño, biodiversidad, eficiencia hídrica y gestión responsable del paisaje.
Basa sus proyectos en:
• el uso eficiente del agua
• la reduccion de las necesidades de mantenimiento
• la selección de especies adaptadas al clima local
• la conservación y la mejora del suelo
• la promoción de la biodiversidad
• la reducción del uso de fertilizantes y agroquímicos
• la reación de espacios resilientes frente al cambio climático
Contacto: +54 261 7465366
Mail: helianafotos571@gmail.com







