El aprendizaje temprano del inglés potencia la flexibilidad mental, la empatía y la seguridad de los más jóvenes desde sus primeros pasos. En la nota te contamos los 3 puntos claves que te harán querer desear haber aprendido antes inglés.
En un mundo cada vez más conectado, el aprendizaje de una segunda lengua es sin dudas una herramienta fundamental para el desarrollo integral de los niños y adolescentes.
Más allá de adquirir una habilidad práctica para el futuro, introducir el inglés a una edad temprana genera profundas transformaciones a nivel cognitivo, emocional y social.
Flexibilidad cognitiva y desarrollo cerebral
Durante los primeros años de vida, el cerebro humano está en una etapa de máxima plasticidad neuronal y este es el punto más importante.
Aprender inglés de forma lúdica y natural permite que los niños procesen el idioma de manera similar a su lengua materna.
El motivo es que logra activar áreas cerebrales que facilitan la resolución de problemas y la multitarea.
Desarrollo de una mentalidad abierta y comunicación activa
El enfoque moderno de la enseñanza del inglés está muy lejos de la memorización tradicional.
Actualmente, los nuevos métodos de enseñanza están basados en el «aprender haciendo» (learning by doing).
A través del juego, el movimiento y la dramatización (role-play), los niños no solo aprenden vocabulario, sino que pierden el miedo al error.
Ello les permite desarrollar una actitud segura y comunicativa ante el mundo.
Mayor empatía y comprensión intercultural
Al aprender un nuevo idioma, los niños no solo repiten palabras; sino que logran nuevas formas de pensar y percibir el entorno.
La exposición temprana a diferentes sonidos, expresiones y perspectivas culturales fomenta la tolerancia y la empatía desde una edad temprana.
Stephen Krashen (1982), en su libro «Hipótesis del Filtro Afectivo», argumenta que los niños pequeños tienen un filtro afectivo mucho más bajo.
Ésto significa que están menos inhibidos y son más receptivos a la entrada de información (input) en una segunda lengua sin sentir ansiedad.
Desde la infancia
«Desde Instituto Spingtime entendemos que aprender inglés va mucho más allá de aprender un idioma», dijo Martha Mendoza, Coordinadora General.
«Aprender inglés potencia otras cualidades emocionales, de aprendizaje y cognitivas que enriquecen a los estudiantes, y con nuestro plus de «Aprender jugando», el idioma adquiere mayor fluidez«, agregó la referente.
«Actualmente están abiertos cursos destinados a niños y niñas desde los 4 años, por lo que estamos a disposición para consultas», concluyó Mendoza.
Instituto Springtime
Instituto Springtime, desde hace 2003 impulsa el aprendizaje del inglés para locales y turistas. La oferta incluye clases virtuales o presenciales para todas las edades.
Además, ofrece clases para inglés de negocios, bodegas y preparación para exámenes internacionales.
- Consultas al 0261 205-6566
- Domicilio: Islas Orcadas 6899 – Barrio 21 de Julio – Carrodilla – Luján de Cuyo
- Conocé más en: https://springtime.com.ar/







