Esta semana, en la Legislatura provincial, los diputados mendocinos dieron, por unanimidad, media sanción a la «Ley Ágata».
La redacción del proyecto surgió tras la muerte de la yegua Ágata, que en 2024 fuera brutalmente golpeada en San Rafael.
La diputada del PRO, Laura Balsells-Miró, impulsó el proyecto para promover el incremento de medidas contra el maltrato animal.
Por otra parte, la iniciativa propone la inclusión de contenidos de bienestar animal en escuelas y campañas de sensibilización comunitaria.
En su argumentación Balsells-Miró sostuvo que «numerosos estudios demuestran que quienes cometen actos de crueldad contra animales suelen mostrar tendencias violentas hacia otros seres humanos, lo que hace imperativo tomar medidas para erradicar esta forma de violencia desde su raíz».
Y agregó: «al abordar el maltrato animal, estamos contribuyendo a reducir la violencia en todas sus formas y promoviendo una cultura de empatía, compasión y respeto por la vida”.
En otro orden, la diputada aseguró: «buscamos que Mendoza sea un referente en protección animal, entendiendo que el respeto por la vida es un imperativo moral y una medida de nuestra humanidad».






