Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) las ventas en comercios experimentaron un nuevo descenso en relación al mismo mes del año 2017, que ya había tenido una baja del 2,5%. “El declive a pesar de ser leve, se vuelve más relevante”, expresaron desde la entidad.
CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) informó en su relevamiento mensual que las ventas minoristas tuvieron una retracción del 1% en enero de 2018 frente a igual fecha de 2017.
“Hay que tener en cuenta que se está comparando contra un mes en baja como fue enero 2017, cuando las ventas habían descendido 2,5% anual”, indicaron en el informe y resaltaron que “el declive a pesar de ser leve, se vuelve más relevante”.
El promedio de ventas minoristas de todo el año 2017 también finalizó con una caída del 1% con respecto al año anterior y este panorama empeora si tomamos en cuenta el informe de CAME de diciembre de 2016, donde el promedio del año arrojaba una caída del 7% con respecto al 2015.
Durante enero de 2018, el 45,1% de los comercios consultados tuvieron caídas interanuales en sus ventas, el 39,9% registró aumentos y el 15% se mantuvo sin cambios.
Tomando en cuenta los 19 rubros relevados, un total de 14 disminuyeron sus ventas, 4 crecieron y 1 continuó sin cambios (Electrodomésticos y artículos electrónicos).
Los rubros con mayor retracción en las ventas fueron Calzados (-3,4%), Bijouterie (-2,8%) y Deportes y Artículos de Recreación (-2,3%).
Mientras que los ramos en alza fueron Juguetería y Librerías, Materiales para la construcción, Farmacias y Neumáticos.

CAME consideró que “dos componentes que incidieron en este desenlace mensual fueron la buena temporada turística local, que incrementó el gasto en servicios, y la mayor cantidad de familias que este año eligieron veranear en el exterior, frente a los precios más convenientes de otros destinos”.
Para Fabián Tarrío, presidente de la entidad, “el comienzo del año tuvo un mes irregular para los comercios que sintieron la fuga de turistas al exterior y la mayor demanda de autos y viviendas. Eso resintió el consumo corriente”.

El relevamiento realizado cubrió un universo de 2.000 negocios pymes de la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y el interior del país, en los principales rubros que concentran la venta minorista familiar.




