Son 4 murales realizados por la artista Marta Moyano, serán llevados por la Asociación de Viñateros de Mendoza a cada punto cardinal de la provincia.

Las obras en cerámica y pintura honrarán a la Patrona de los viñedos. La Asociación de Viñateros de Mendoza las llevará y colocará cada una en el Sur, el Valle de Uco, Lavalle y la Zona Este de Mendoza.
Con el objetivo de llevar un mensaje de salud, paz y trabajo a los cuatro oasis de la provincia, la Asociación de Viñateros de Mendoza colocará cuatro imágenes de la Virgen de la Carrodilla, Patrona de los Viñedos, en diferentes puntos clave de la industria vitivinícola local.
Las obras se encuentran en proceso de culminación y están a cargo de la reconocida ceramista Marta Isabel Moyano. En breve, el equipo de trabajo de la entidad que nuclea a los productores, mantendrán reuniones con las comunas para trabajar asociadamente en la instalación de estos murales religiosos y darle formal inauguración.
Marta es ceramista egresada de la Facultad de Artes de la UNCuyo y es certificada por la Universidad de Faenza, en Italia. Su especialidad son los revestimientos y el arte religioso.

«Desde la Asociación de Viñateros de Mendoza es una alegría muy grande poder llegar con este humilde pero emotivo gesto a cada uno de los oasis productivos. Es una manera, para todos aquellos religiosos, de mantener viva la creencia y tener la posibilidad de proteger los oasis mendocinos de las contigencias climáticas», dijeron desde la entidad a MDZol, fortaleciendo la imagen desde lo religioso y también desde lo cultural como patrimonio vivo.
Las tareas no se detienen y en los próximos días, el equipo de gestión de la Asociación, establecerá reuniones con los municipios interesados para realizar una acción en conjunto que permita vivir del hito de entronar como una verdadera fiesta. La tarea se complementará con un llamado a iglesias locales que deseen sumarse a la iniciativa y al público en general que sienta la necesidad ser protagonistas de una experiencia colectiva sin precedentes.
La Virgen de la Carrodilla
El origen de la tradición se remonta al siglo XVII, cuando Antonio Solanilla, un inmigrante aragonés, oriundo de un pueblito llamado Estadilla, ubicado a los pies de la sierra de la Carrodilla, llegó a Mendoza.
Cuando Antonio se trasladó a Mendoza, llevaba consigo una imagen de la Virgen e hizo construir una capilla junto a la casona donde vivía, en el límite de Luján de Cuyo. Siendo Mendoza, tierra del vino, la virgencita con su racimo de uva en la mano se hizo popular enseguida. El 13 de febrero de 1938, se produjo la coronación de la Virgen en una solemne ceremonia y en ese día se conmemora el día de la Patrona de los Viñedos.

Cuenta la historia que la virgen hizo su aparición a dos leñadores que se encontraban trabajando. Después de la aparición, los mineros hallaron una veta de metal que les permitió salir de la pobreza e hizo crecer la fe de los habitantes. El nombre de Carrodilla deriva de carrocilla o carro, en referencia a esta tradición.
Fuente: MDZol




