Según estudios recientes, en la Argentina se consumen 114 gramos de azúcar diarios por habitante, el triple de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que va entre los 25 y 50 gramos. Sin embargo, ¿qué opciones aparecen?
En Argentina se consumen 114 gramos de azúcar diarios por habitante, el triple de lo recomendado por la OMS.
La tercera edición de la «semana de no dulzura», una campaña de bien público impulsada por nutricionistas, cocineros y otras instituciones, se viene realizando desde el lunes 26 hasta el viernes 31 de julio con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de moderar el consumo de azúcar y promover la educación alimentaria para prevenir enfermedades.
La «Semana de la No Dulzura» tiene un alto componente educativo, propone reeducar el paladar y repensar las costumbres. El lema de este año es «¡Azúcar oculto, al frente!», en apoyo a la implementación de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos que busca proteger y garantizar el derecho a la salud y a la información de los consumidores.
Este exceso de azúcar contribuye al crecimiento de la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles (como la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y enfermedades cerebrovasculares), que son la primera causa de muerte en el país, advierten los promotores de la Semana de la no dulzura.
La iniciativa apunta a identificar que más de la mitad de los productos que hoy están en góndolas contienen azúcar, incluso en productos impensados como por ejemplo pastas de dientes, pan de molde, salsas, aderezos y pizzas congeladas, entre otros.
Por eso, la #semanadelaNOdulzura apoya en 2021 la iniciativa del sistema gráfico de advertencias (octógonos negros) que busca visibilizar en los envases aquellos ingredientes críticos que en exceso resultan nocivos para la salud (como azúcar, grasas, sal o calorías) y le permiten al consumidor tomar decisiones de compra mejor informadas.
El slogan de la semana de la no dulzura es «menos azúcar por más salud». Menos, no significa erradicar ni demonizar, sino encontrar el equilibrio entre todos los alimentos esenciales. Y advertir sobre un ingrediente que estamos consumiendo en exceso y nos está haciendo mal. Pero, ¿podemos precisar cuánta menos azúcar debemos comer o cuánta salud ganaremos a cambio? La respuesta es sí.

La iniciativa es vital para ponerle un límite a la industria, que tiende a aprovechar los vacíos legales para promover alimentos no saludables, sin declarar si contienen azúcar, haciendo creer que un alimento es saludable cuando no lo es. Incluso la cocinera argentina y embajadora de la cocina saludable, Narda Lepes, también se sumó a la iniciativa y llamó a moderar el consumo.
«El azúcar oculto nos va atrofiando el paladar hasta que ya no podemos sentir y disfrutar el dulzor natural de una fruta. Tenemos que bajar nuestro consumo de azúcar, la que vemos y la que no vemos. No digo nunca nada, pero bajar la cantidad, todos», añadió.
En éste sentido, la oferta de frutas en la provincia es de manzanas, bananas y cítricos en ésta época del año, que se amplía durante el verano con duraznos, cerezas, ciruelas, melón, sandías y ananás. Sin embargo la oferta de frutas puede ser más amplia si se eligen frutos tropicales como la chirimoya, la papaya, la carambola, el maracuyá o el plátano.
En el caso de la chirimoya es una fruta delicada, muy dulce, de pulpa refrescante, blanca y jugosa, poblada de negras semillas oblongas. Su sabor, difícil de describir, oscila entre la banana y la pera, y tiene un ligero toque de acidez. ¿Te animás a descubrir otras frutas?
Esta iniciativa comenzó a celebrarse en 2019 como un contrapeso de la famosa semana de la dulzura, que promueve el consumo de golosinas y productos azucarados.
Más información en www.semanadelanodulzura.com.ar, también en las redes usando los hashtags: #SemanadelaNOdulzura, #AzucarOcultoalFrente #MenosAucarPorMásSalud.




