Las Asambleas Lujaninas por el Agua realizaron una acción plurinacional por el 11 de octubre.

Se trató de una acción plurinacional que se hizo en varios puntos de Argentina, para conmemorar que 11 de octubre, como el último día de libertad para los pueblos originarios, actuando contra el saqueo ambiental y destrucción en el continente.
El 11 de octubre de 1492 fue el último día de libertad para los habitantes de Abya Yala, la tierra conocida hoy como América. Al día siguiente comenzaba la resistencia al saqueo y genocidio de los pueblos y sus territorios.
Te puede interesar: “Luján Sostenible” con ahorro del 80% de agua en el Parque Cívico
Desde ese 12 de octubre, la violencia perpetrada contra las poblaciones, las culturas, las identidades originarias y el agotamiento progresivo de la naturaleza, no se detuvieron. Hoy, el extractivismo se manifiesta en las fumigaciones, la megaminería, el agronegocio, las quemas e incendios de los montes nativos, la especulación inmobiliaria sobre las zonas de riego, la contaminación del agua, la usurpación de territorios ancestrales y el exterminio de ecosistemas. La invasión es la misma que hace 528 años.
Unir discurso y acción
Los asambleístas de Luján de Cuyo, realizaron carteles que colocaron en distintos puntos del departamento, como en la vieja estación YPF de Carrodilla y sobre el puente de Azcuénaga, para evidenciar que a la fecha, el discurso no condice con medidas sustentables.
«Esta Acción Plurinacional por la Vida y los Territorios es un llamado de atención para quienes gobiernan, para que entiendan definitivamente que debemos construir un futuro inmediato sin más extractivismo, y desde la participación activa de las comunidades en su conjunto», expresaron representantes de las Asambleas por el Agua de Luján a Diario Luján.
Te puede interesar: Luján de Cuyo premió a los jardines más sustentables del departamento
«Exigimos a cada una de las esferas políticas que tomen las medidas pertinentes para incluir el accionar predominante de la sociedad y las comunidades en la toma de decisiones necesarias para garantizar la sustentabilidad, sin redundar en el discurso vacío de siempre, ya que los juramentos en público no se condicen en absoluto con sus políticas
concretas», enfatizaron los asambleístas.
«Estamos convencides que el único plan de políticas ambientales que realmente puede ser digno de proteger la Pachamama y de comenzar a restaurar el daño cometido contra Ella sólo podrá concretarse si contempla, como medida primordial, ponerle freno a este modelo productivo depredador y feroz que sólo promete el exterminio de innumerables formas de cultura, de la vida natural y de nuestra especie humana. No permitiremos que la salida a esta crisis económica se realice a costa de la destrucción de la Naturaleza, la Pachamama, en su sentido integral. Ese es nuestro objetivo común», concluyeron los asambleístas.



