El rápido avance del COVID-19, llevó a la cuarentena total del país. El Presidente Alberto Fernandez decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio para toda la población del territorio argentino.

Desde el primer caso confirmado en la Argentina, el día 3 de marzo de 2020, se han contabilizado 97 casos de personas infectadas, en 11 jurisdicciones, habiendo fallecido 3 de ellas, según datos oficiales del Ministerio de Salud, brindados con fecha 18 de marzo de 2020.
El principio que rige la toma de decisión es el básico de la prevención ante situaciones de emergencia, «Mas vale prevenir que curar, para tomar medidas más temprano que tarde», indicó Fernandez, a fin de reducir la velocidad de contagio, buscando cuidar los sistemas de salud, los grupos de riesgo, las Pymes y a los trabajadores.
Luego de dialogar con los expertos, el Presidente estableció las siguientes medidas:
- Mantener la serenidad.
- Restringir la circulación, quedarse en casa.
- Se puede comprar en comercios cercanos lo referido a alimentación, higiene, limpieza y medicamentos, manteniendo siempre la distancia mínima.
- El aislamiento termina el 31 de marzo, día al que excepcionalmente se adelantó el feriado del día jueves 02 de abril.
- La circulación en vehículo está restringida a lo mínimo. Se sancionará a quien circule por causas no justificadas.
Las cinco frases destacadas de la carta de Fernandez
«Una decisión excepcional en un momento excepcional. Mas vale prevenir que curar, para tomar medidas más temprano que tarde»
«El desafío estará en la convivencia y en la comunicación»
«No hay lugar para el individualismo, hay que mantener el distanciamiento social y no salir de casa. Estamos a tiempo para evitar que la pandemia sea incontrolable. El Estado será estricto con quien ponga en riesgo la salud».
«Es una decisión democrática que reúne a todos los sectores, es una democracia que busca reducir el daño y salvar la mayor cantidad de vidas posibles».
«Enfrentemos esto como una sociedad responsable, sabemos que nos va a golpear, trabajemos para amortiguar y reducir daños. Si lo logramos, estaremos orgullosos como sociedad, y entonces sí, darnos ese abrazo».




