Mañana calurosa de sábado. Un Carrusel vendimial que arrancó antes de los previsto y que, como todos los años, está dejando varias perlitas por las calles del centro mendocinas.
El Carrusel arrancó media hora antes y el público brilló por su ausencia.

Cerca de las 9.30, media hora antes de lo previsto, comenzó el Carrusel vendimial. Tal vez por el calor que se espera para la jornada, comenzó el desfile pese a la ausencia del público a la vera del recorrido.
Mientras José Zuccardi, el presidente de la COVIAR, estaba dando su discurso en el Hotel Hyatt, los carros departamentales emprendieron su partida desde los portones del Parque General San Martín.



El palco oficial fue un desierto mientras pasaba la contramarcha.

Pasadas las 10.30, el gobernador Rodolfo Suárez y el intendente de Ciudad, Ulpiano Suárez, llegaron al palco.


Tradicionalmente liderados por la Virgen comenzaron a recorrer calle Emilio Civit pero, claro, la gente evidentemente esperaba que comience más tarde como de costumbre. Poco y nada de mendocinos y turistas se encontraban a esas horas esperando el Carrusel.

Antes de esto, la contramarcha también se hizo sentir. Fue multitudinaria: casi cuatro cuadras estuvieron ocupadas por asambelas del agua y gremios docentes.

El titular del SUTE, Sebastián Henríquez, criticó que en algunas escuelas «no hubo clases por la ola de calor, que en realidad es una ola de desinversión». «El problema no es el clima, son las escuelas. Las alerta amarilla se convierte en roja cuando cruzás la puerta del colegio porque no hay agua potable, no hay refrigreación».

Cuando pasaban las agrupaciones gauchas, el sonido falló.

Como ya es costumbre, los payamédicos también estuvieron presentes.
Fuente: Diario Uno




