Con tan solo 19 años, la joven lujanina Keila Faur, lleva la música y el baile a Jordania.

Mirando 100 años atrás cuando el jazz en Luisana popularizo la música y las voces afroamericanas o el tango vino a irrumpir en los boliches porteños y el charlestón se fogoneó en Carolina del Sur, rompiendo reglas y estereotipos, hasta ahora con el feminismo tratando de arrancar de raíz la cultura heteropatriarcal, los ambientalistas luchando para que el mundo entero establezca un cambio cultural profundo para proteger al planeta, o la tecnología rompiendo fronteras, la juventud siempre cuenta historias especiales, como la de Keila.
La joven lujanina, desde muy pequeña mostró gran interés por la música, tanto así que a sus dos años mientras caminaba con su mamá encontró una academia de danzas árabes y comenzó a bailar para nunca dejar esa disciplina.
A los seis años se sumó a la escuela de Danzas de la Municipalidad de Mendoza, comenzó a tomar clases de guitarra y a cursar en una escuela de teatro, a los 10 grabó su primeros tres cover folckloricos y melódicos. A los 13 inició tres años de cursado de comedia musical y a rendir ingles británico con la Universidad de Cambrige.
Cualquiera podría creer que perdería el interés con el tiempo, pero no fue así, a los 15 años finalizo el cursado en Vera Arenas y es Bailarina Profesional de Folcklore Argentino, ese mismo año hizo una participación importante en la miniserie Caminito del Director Mendocino Javier Correas y el Productor y Musico también Mendocino, Andres Espasandín. A los 17 se recibió de Profesora de Danzas Orientales con la Escuela de Yamil Annum y La Lucila. Mientras que también filmaba un cortometraje y un video Musical bajo la Dirección del Periodista y profesor Carlos Bussoni y el estudiante lujanino Luciano Micheletti.
En 2016 conoció al Maestro Sirio Nabil Aldawish y fundan la Orquesta AL BADER junto a los musicos mendocinos Laura Becerra, Ana Kebadze, Jonah Disanti, Gonzalo Disanti y Danilo Barrozo.
A los 18 años terminaba de cursar el Colegio secundario al mismo tiempo que formaría junto a unos amigos la Banda KETEK, hoy duo con Juan Cruz Blasco. Esto es solo una parte de toda su trayectoria, de presentaciones en fiestas, festivales, Certámenes, shows en Casinos, grabaciones, composiciones, castings, vendimias, dictar clases a niñas/os y adultas/os y continuar aprendiendo percusión, otros estilos musicales e incursionar con otros instrumentos musicales. O hacerse tiempo para participar en fiestas infantiles y otras tareas sociales que le gustan mucho como ser invitada a la Carcel de Boulogne Sur Mer a dar una clase a internos/as o ganarse su dinero cuidado enfermos y niños.
Keila también trabaja en un proyecto solista de música urbana con una productora mendocina, con letra y música de su autoría que se estrenará este año.
De Luján de Cuyo a Petra, Jordania
Pero ya fuese el destino o la sangre, todo parece indicar que la vida estaba armando un camino muy relacionado con la cultura árabe, que la llevaría a la Ciudad de Petra en Jordania con la altísima recomendación de su Maestro Nabil. A esta ciudad milenaria que atrapa con su historia, que a pesar de ser uno de los países Árabes mas occidentalizados, guarda tanta tradición árabe y una arquitectura casi imposible de creer que haya sido obra de la mano del humano sin la tecnología actual.

Para Keila la vida siempre esta llena de experiencias, buenas y otras no tanto, pero todas dejan un aprendizaje y crecimiento. Y esta etapa en especial porque el contrato venia ofreciéndose desde 2017 y no se podía por su edad.

Mientras que se concreto dos días después del fallecimiento de sus abuelos en un accidente y sintió que era un regalo de ellos. Aunque muy esperado este viaje no a sido fácil con 19 años cumplidos en Jordania, con su reciente perdida, estar lejos de casa, hablando solo ingles y tratando de entender la cultura.
Igualmente eso no ha podido opacar la felicidad de poder trabajar y vivir de su pasión, “la música”, como así también encontrarse con la hospitalidad y la calidez del pueblo jordano.
Aprender de sus costumbres, cocinar sus comidas tradicionales, algo de su idioma y acortar esa brecha cultural. No solo de los ciudadanos jordanos sino también del pueblo nómade beduino que allí habita.
Para Keila las barreras no existen ella piensa que si se trabaja duro, con compromiso, humildad y generosidad, se puede cumplir los sueños sin tener miedos. También tomando ejemplos como el de esta cultura, donde ser cantante les da una jerarquía importante ya que los árabes aman la música porque sienten que refleja su cultura y el amor, diferente a Mendoza y la Argentina donde a los músicos y a los artistas en general no se los toma enserio si no alcanzan la fama, sienten que antes es solo un pasatiempo. Allá muchos trabajan y viven de la música, la danza y otras opciones culturales.





Keila, conozco mucho de tus logros, tu pasión por la música,el canto y el baile Ojalá el destino te depare un futuro de logros, que sólo tu conoces para satisfacción propia y de todos quienes somos tu familia, especialmente tu madre,que imagino, el dolor de sentirse sola sin ti, tan lejos luego de la terrible pérdida de Mirta y Omar, tus abuelos, padres de tu madre y mis hermanos