
Estarán sentados en el banquillo de acusados los curas Nicola Corradi, Horacio Corbacho y el exempleado Armando Gómez
La causa principal sobre el caso Próvolo se inició en noviembre de 2016. En ella están acusados e imputados de abuso sexual y corrupción de menores los sacerdotes Corradi, preso bajo la modalidad de detención domiciliaria por razones de salud, y Corbacho, y el exempleado Armando Gómez, ambos detenidos en el penal Almafuerte en el sector de delincuentes sexuales.
En esta primera causa había en total cinco imputados, pero uno fue declarado inimputable (no se consigna su nombre por orden judicial) y otro, el exempleado Jorge Bordón, se declaró culpable de los 11 cargos en su contra y en un juicio abreviado fue condenado a 10 años de prisión. Las audiencias de este juicio no tendrán un carácter público por tratarse de un delito de instancia privada y la difusión de detalles no está permitida para resguardar la integridad de las víctimas.

Además existen otras dos causas en proceso: en una están imputadas las religiosas Kumiko Kosaka (actualmente cumple prisión domiciliaria) y Asunción Martínez; en la segunda están acusadas las exdirectivas Graciela Pascual, Cristina Leguiza, Gladys Pinacca, Laura Gaetán y Valezca Quintana; la psicóloga Cecilia Raffo, el jardinero Apoliano Choque y la cocinera Noemí Paz. Todos ellos están acusados e imputados por ser autores directos e indirectos de lo que sucedía en el Próvolo, ya que se los señala por no haber tomado las medidas necesarias para proteger a los niños sabiendo las situaciones que sufrían.
Fuente: Unidiversidad.



