La Justicia le otorgó la libertad a la monja Kosaka Kumiko, una de las detenidas por los múltiples abusos sexuales cometidos a menores hipoacúsicos del instituto Antonio Próvolo.
Tras varias y extensas jornadas donde la defensa, la Fiscalía y los abogados de las víctimas expusieron sus posturas, este jueves la Justicia concedió que la monja japonesa recupere su libertad previo a pagar una caución de 2 millones de pesos.
Kumiko se encontraba en prisión preventiva aunque bajo la modalidad de prisión domiciliaria. Su abogado defensor, Carlos Varela Álvarez, debió recurrir a segunda instancia para que obtenga la libertad.
Entre sus principales argumentos, el letrado esgrimió que no existía riesgo de que entorpezca la investigación ya que la causa está a pasos de ventilarse en un juicio oral y público. A su vez, descartó que exista riesgo de fuga.
El fiscal Gustavo Stroppiana y los abogados querellantes de Xumek se habían opuesto a esta decisión a lo largo del debate. Sin embargo, los jueces Eduardo Martearena, Diego Lusverti y Ariel Spektor se inclinaron por la versión defensiva.
Kumiko está acusada de encubrir los abuso sexuales de los cuales eran víctimas los menores de edad al ponerles pañales para cubrir sus heridas, de entregar a una niña al cura Horacio Corbacho y de tocar en sus partes íntimas a algunas víctimas.
Paola González, mamá de una de las víctimas del instituto Antonio Próvolo señaló enRadio Nihuil, que la liberación de la monja Kosaka Kumiko podría ocasionarles numerosos problemas a los chicos que sufrieron los abusos. «No esperemos a perder a otro chico», enfatizó.

Paola González es la madre de una de las víctimas del Próvolo. Foto: archivo Diario UNO
La madre de Mili, una de las niñas abusadas en el Próvolo, recordaba así la muerte de Alejandra, una de las niñas víctimas de las atrocidades vividas en ese instituto.
Alejandra, que sufría episodios de epilepsia, murió en octubre del 2017, días después de conocer la noticia del otorgamiento de prisión domiciliaria a la monja. Novedad que la afectó intensamente.
Tras varias y extensas jornadas donde la defensa, la Fiscalía y los abogados de las víctimas expusieron sus posturas, este jueves la Justicia concedió que la monja japonesa recupere su libertad previo a pagar una caución de 2 millones de pesos.
«Como madre digo que hay una niña que debe declarar y si esa niña la llega a ver en libertad a Kumiko, no hablará más. Tenemos chicos que hablaron cuando supieron que estaba detenida», dijo.
«No sé la actitud que tomará ahora alguien que hizo tanto daño (se refiere a la monja), pero lo hay que ver es lo que ocasionará en los que chicos que no hablaron y en los que lo hicieron. La Justicia tiene ver eso. Hay chicos que tienen repetidos episodios de crisis por lo que vivieron», añadió.
«Estoy mucho mejor al saber lo que sucedió con Kumiko. Nos impactó mucho lo que pasó ayer (por el jueves). Nos enteramos de la noticia por uno de los tantos abogados defensores de la señora Kumiko, Carlos Varela Álvarez», expresó Paola González, madre de una de las víctimas del Próvolo.
«La cuestión es que no sé si la han absuelto a Kumiko, pero la desligaron de dos causas de las que estaba imputada (ahora son cinco) y le quedan tres más. El fiscal pidió la prisión por las otras tres causas, así que pagando dos millones de pesos no va a quedar libre», afirmó.
«No sabemos de dónde sale la plata para sacarla de la cárcel. Sabemos que la Iglesia nunca le dio la espalda a ella y que a los demás imputados, sí. Ella tiene muchos abogados defensores, no sólo al señor Varela», graficó.
Luego contó lo que se vivió el jueves tras conocerse la liberación de Kumiko. «Fue muy fuerte lo que pasó. Los abogadores defensores estaban con ‘sobrevivientes’ que habían colapsado. Ya nos costó una vida, la otra vez cuando a la monja le dieron la prisión domiciliaria, una de las chicas creyó que estaba libre y falleció».
«Los chicos tienen episodios de tanta atrocidad vivida. Todos colapsamos, fue terrible y todos lloraban. Fue una crisis bastante fuerte», agregó.
Por último, dijo: «Los padres y los que somos integrantes del colectivo de mujeres haremos visible todo esto que está pasando y la magnitud del daño que puede causar el hecho, porque sigue repercutiendo en los ‘sobrevivientes’ y en todas sus familias».
Fuente: Diario Uno




